Al menos para los femicidas, porque de los 139 casos relevados este año, casi la mitad fueron mujeres asesinadas entre las Zonas Sur y Oeste de Buenos Aires y, con frecuencia, en el ámbito de la propia casa.

Por: Bárbara Haurie

 

El dato surge del informe realizado por el Observatorio de Femicidios del Defensor del Pueblo de la Nación y contiene la totalidad de casos relevados de asesinatos a mujeres cis y trans género (niñas, adolescentes y/o adultas); se trata de homicidios perpetrados por hombres (hétero-cis), caratulados como femicidio o muerte dudosa bajo sospecha de femicidio dada la relación directa entre cada móvil particular y la condición genérica de las víctimas.

Si bien estos números reflejan un sutil descenso respecto de los 153 femicidios producidos el año pasado, lo cierto es que entre los 139 casos registrados hasta ahora se incluyen once femicidios vinculados –categoría creada en 2009 por la Casa del Encuentro para enunciar aquellos casos en que el femicida no mata de forma directa a su víctima, sino mediante un ejercicio sostenido de castigo y destrucción psíquica, hacia ella y/o entorno, en pos de garantizar su dominación- y un total de cuatro travesticidios más en relación al 2017 cuyo índice, durante el primer semestre, resultó inexistente.

En cuanto a los femicidios vinculados, en un 67 % de los casos se logró establecer la franja etaria de los asesinos: 43 responden a adultos de 31 a 50 años y 37 a jóvenes de 19 a 30 años; le siguen, en tercer lugar, 21 hombres mayores de 51 años y ocho jóvenes de 18, mientras que los 33 casos restantes permanecen en investigación y sin posibilidad de arrojar datos. Aunque en cada uno, según precisa el Informe, se establece como factor vinculante una relación preexistente entre la víctima y el victimario, por lo que se concluye que “la mayoría de los crímenes se producen dentro de una relación de pareja o en el seno familiar”.

En este marco, lo que prima como modalidad -en 38 casos de los 139 que se registran como totales- , es el de la muerte producida por herida de bala y, en segundo término, el de los femicidios perpetrados mediante el uso de armas blancas que arrojan, en total, un saldo de 28 mujeres: apuñaladas, baleadas, estranguladas o quemadas, las cifras varían según el modus operandi elegido por el agresor; pero eso sí, lo que no varía -es regla en un 70 % de los casos- es el escenario: ahí donde las mujeres vivimos, convivimos con nuestras parejas o en familia; ahí es donde somos víctimas. ¿De verdad “no hay nada mejor que casa”? Busquemos el peligro, entonces, y salgamos.

* “Sweet home Buenos Aires” (1999) es el título con que Charly García versionó la canción original de Lynyrd Skynyrd, (1974).

 

Foto: Observatorio de Femicidios del Defensor del Pueblo de la Nación

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