A once años del femicidio de Sandra Ayala Gamboa: “La casa de todas”

Fue violada y asesinada en el ex edificio Arba. Once años después, su madre, Nélida Gamboa, lo reabre en su nombre.

Por: Bárbara Haurie

 

Ubicado en avenida 7 entre 45 y 46, el ex edificio de Rentas será, a partir de hoy, “La casa Sandra Ayala Gamboa”: un espacio abierto a las mujeres en lucha contra la violencia de género.

Todo el edificio llevará el nombre de mi hija”, así lo expresó Nelly en la inauguración que tuvo lugar este lunes 10 de septiembre a las 10 de la mañana, acompañada por organizaciones sociales feministas, grupos de mujeres y medios locales.

Si bien, según explicó, una parte del edificio seguirá siendo una dependencia del Ministerio de Economía, la planta baja estará exclusivamente destinada a la atención de mujeres en contexto de violencia.

De este modo, “La Casa Sandra Ayala Gamboa” funcionará como centro de recepción de denuncias y asistencia a las mujeres, quienes contarán también con el libre acceso a distintos acompañamientos terapéuticos facilitados por un equipo interdisciplinario.

Este logro para mí significa mucho. Hubiese querido tenerla de vuelta de otra manera. Pero me fortalece saber que por medio de la CSAG podemos ayudar a que muchas mujeres no pasen por lo que pasó Sandra”, destacó Nélida.

No es sólo por Sandra. Es por todas, es por cada una de nosotras y por cada una de las que ya no están. Hay mucho por hacer, y no vamos a parar. La casa Sandra Ayala Gamboa es la casa de todas y todos”.

Extracto de la carta de Nélida Gamboa: “El amor incondicional de una madre todo lo puede, nada lo supera”.

 

Somos Sandra

Sandra Ayala Gamboa tenía 21 años; hacía tres meses que había llegado a La Plata desde Perú, su país natal. Era enfermera y cursaba Medicina en la UNLP. Fue vista por última vez el 16 de febrero de 2007. Siete días después, su cuerpo fue encontrado sin vida en un edificio de la ex Dirección de Rentas, con signos de estrangulamiento y violación.

El día que desapareció, la joven había salido de la pensión ubicada en calle 44 esquina 6 donde vivía con su novio, Augusto Menaye, para encontrarse con un hombre que le había ofrecido un trabajo: Diego José Cardícamo, apodado “El sátiro de las niñeras” quien fue culpable además, de la violación de otras siete mujeres.

Sandra tenía pasaje para regresar a Perú el día 22 de febrero, cuando fue encontrado su cuerpo. Desde entonces, su madre se radicó en Argentina para exigir justicia. Hoy levanta una casa en su memoria, y nos abraza.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *