Las jóvenes, primeras en la lista, representan el 21, 5%.

Por: Bárbara Haurie

Según los últimos datos del INDEC, la desocupación escaló al 91, 6 % en este segundo trimestre. Son 0,5 puntos más en relación al período anterior, y es el equivalente a 1.239.000 personas sin trabajo. Las mujeres, que ya superan los dos dígitos, representan el 10,8 por ciento del total.

Si bien para las mujeres no constituye un incremento significativo, si se lo toma en relación al 10,6 por ciento de desocupación que arrojó el trimestre anterior, los números no dejan de resultar alarmantes cuando se piensa en las jóvenes: chicas entre 14 y 29 años encabezan, con un 21,5 por ciento, el mayor índice registrado.

Por su parte, mientras la tasa de actividad entre los jefes de hogar se redujo 0,4 puntos en relación al año anterior, la actividad entre las mujeres de 30 a 64 años aumentó, paralelamente, al 2,1 por ciento. Este incremento, según señaló a Pagina/12 el Centro de Estudios de Trabajo y Desarrollo (CETyD) de la Universidad de San Martín, colocaría a estas mujeres y a otros grupos bajo la categoría de “trabajador adicional”, fenómeno que tiene lugar en momentos donde la crisis de la economía familiar demanda la búsqueda de empleo por parte de aquellos integrantes considerados hasta entonces “inactivos”.

La crisis nos afecta a todxs pero repercute principalmente en las mujeres, quienes constituyen el 88,9 % del trabajo doméstico no remunerado, según datos extraídos del informe “Las Mujeres en el mundo del trabajo”, presentado por el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación durante el primer trimestre de 2017.

Otro de los factores a considerar es la brecha salarial es que durante el 2017 las mujeres percibían alrededor de 10.708 pesos mensuales en promedio, mientras que los hombres, cerca de 15.000. Si bien no existe información actualizada en relación a este aspecto, es un indicador a tener en cuenta a la hora de pensar categorías ocupacionales como las de sobreocupadx, subocupadx u ocupadx plenx, incluso cuando el INDEC no incluya discriminaciones por género para estas clasificaciones.

De todas maneras, si se mide la desocupación de las mujeres al interior de los 31 aglomerados urbanos que conforman la muestra, lo que se establece como generalidad es que las mujeres duplican en desocupación a los varones. Mientras que, en las tasas de actividad, son ellos los que se ubican por encima, con dos o tres puntos de diferencia.

En el caso del Gran La Plata, la tasa de desocupación para la mujer es del 12, 8 por ciento mientras que, para los hombres, es apenas del 7,2. Lo mismo sucede con aquellas que, desde abril a junio de este año, han logrado mantener sus puestos de trabajo: representan un 39, 3 por ciento del empleo en Gran La Plata al tiempo que los hombres constituyen un 20,1 por ciento más.

El relevamiento realizado por el INDEC comprende los meses de abril, mayo y junio de este año, momento en que la crisis económica que aceleró la corrida cambiaria todavía no había atravesado por completo al sistema productivo. Otros indicadores, como la caída del consumo -4,7 por ciento- y la baja de la actividad económica -4,2 por ciento- constituyen una alerta para lxs economistas, quienes ya pronostican que en el próximo trimestre el desempleo escalará los dos dígitos, para todxs.

Foto: UniDiversidad

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