Por: Soledad Santalucía

 

En el marco del debate del nuevo Código de Convivencia que intenta aprobarse en la ciudad de La Plata, el intendente Julio Garro, en comunicación con FM Cielo 103.5, dijo: “Queremos trabajar en la prevención, la idea no es salir a perseguir y la multa es el último camino. Nuestro objetivo no es recaudar sino vivir con reglas claras, si vamos a respetar o no al peatón”. Además, desde el Municipio anticiparon que no se quedarán de brazos cruzados y ya determinaron tres líneas de acción en lo que respecta a seguridad vial: nuevos radares para controlar la velocidad, diez grúas para acarreos y cámaras para fotomultas sin señalizar; así como la incorporación de 150 inspectores antes de fin de año.

Algunos de los puntos preocupantes de este nuevo Código es el Artículo 71 que establece que “toda acción u omisión, que obstaculizare, perturbare o impidiere la inspección o vigilancia realizada por el Municipio en uso de su poder de policía, será sancionada con multa de 30 a 2000 módulos y/o arrestos de hasta 30 días”. Además, se obliga a notificar con 48hs de anticipación la realización de cualquier manifestación, las cuales “deberán trasladarse circulando por las veredas, respetando pasos peatonales y señales semafóricas” o , en caso de que la marcha sea demasiado multitudinaria, deberá dejarse un carril libre para la libre circulación del transporte público. Pero si no cumplieran con esta disposición, “los organizadores de la protesta serán sancionados con multas de 50 a 100 módulos y/o arresto de hasta 30 días”.

Frente a este avance contra el derecho a manifestarse, expresarse y a realizar huelga, se suman los artículos que apuntan directamente a la venta callejera y a quienes ejercen el trabajo sexual. “Se multará y/o arrestará a quiénes ofrecieren, solicitaren o aceptaren directa o indirectamente servicios sexuales retribuidos en el espacio público”; se penalizará a toda persona que “coloque carteles fuera de los lugares autorizados, realizare publicidad que perturben la convivencia, ofendieran a la moral o a las buenas costumbres”. Lo cual afecta directamente a lxs trabajadorxs sexuales ya que utilizan la publicidad callejera como método de llegada al público.

El artículo 114 promueve que “el lavado de automóviles en la vía pública será sancionado con multa de 50 a 200 módulos” y el artículo 179 determina que “La ocupación de la vía pública con mercaderías o muestras con propósitos comerciales sin que sus propietarios posean el permiso, inscripción o comunicación exigibles, o excediendo los límites autorizados o de mercaderías u objetos distintos a los que se hubiere permitido comercializar, será sancionado con multas de 20 a 200 módulos y/o arresto de hasta 30 días”.

Frente a este contexto, el pasado jueves 18 de octubre, se llevó a cabo en el Centro Social y Cultural Olga Vázquez, una asamblea desde distintas organizaciones sociales y políticas para definir medidas de acción contra el Código de Convivencia que arremete, principalmente, contra un sector de la sociedad vulnerado, estigmatizado y discriminado. Es evidente que el avance del intendente Julio Garro y la gobernadora María Eugenia Vidal, es exclusivamente hacía trabajadorxs que no tienen un trabajo formal o quiénes no cobran ni siquiera un sueldo mínimo, siendo imposible afrontar las multas determinadas anteriormente.

Desde AMMAR, el sindicato de trabajadorxs sexualxs de La Plata, presentes en la asamblea realizada, expresaron que estas medidas pretenden tapar otras cuestiones que vienen más de fondo. Y explicaron que el pasado miércoles se votó el proyecto de la guardia urbana, el cual tuvo escaso debate y obtuvo mayoría de votos por el apoyo del Frente Renovador, lo que da un panorama de cómo va a ser la votación del Código de Convivencia teniendo en cuenta que sólo se determinaron tres semanas de debate y es muy claro el interés de Cambiemos de sacar inmediatamente este proyecto.

Nosotras estamos preocupadas porque entendemos que afecta a las personas que menos tienen y, en este caso, a las mujeres que siempre salimos a buscar el mango, que no tenemos trabajo formal, que tenemos que ocupar los espacios públicos para poder solventarnxs y sin embargo, viene la represión por ocupar los espacios públicos y a criminalizar la protesta social”.

Por último, desde la asamblea cuestionaron que en el Código no hay ninguna propuesta de convivencia, sino que es un catálogo de infracciones de situaciones “conflictivas” que están sancionadas con arrestos. Por ejemplo: la oferta de sexo en la calle, que tiene como multa arrestos que se cumplirían en las comisarías de la provincia de Buenos Aires, lo cuál implica que vuelva a tener relevancia el juez de faltas para poder ejecutar estas cuestiones. Por lo que desde lxs organizaciones sociales y políticas seguirán reclamando, cuestionando y diciéndole NO, al nuevo Código de Convivencia.

 

Foto: Micaela Mennuto

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *