Por: Leopoldo Rueda

 

Patente la miseria de la humanidad
aguardo el momento en que el sacrificio se vuelva la única salida
Sacrificio de este cuerpo ya sacrificado
Lacerado
Burlado, de tanto negarse
de tanto negarme
Negado de placeres
Negado de sonrisas
un cuerpo sonreído, por otros.
No hay espacio ya para la mirada
la mirada no encuentra ninguna constelación que le devuelva imagen
tu ojos se ponen blancos, y miran hacia adentro
Adentro solo hay carne, con sangre, con grasa
la misma de mi sacrificio.
Dame tus ojos, ya no sirven, ya te dije, no hay nada que ver.
queda solo el espacio de la escritura, del signo, que no se ve
signo que vuelve patente su miseria de cosas
Patencia de la miseria
Patento mi sacrificio
No sacrifico cosas, me sacrifico a mi
Otra cosa entre las cosas
Mi carne, mi sangre, mi grasa y mis signos.

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