Por: Antonela Mennuto

 

En épocas como las que vivimos, de tanta hostilidad y resistencia ante el avance de los movimientos de mujeres, es casi una obligación recordar el origen de las fechas que obedecen a hechos históricos. De modo que, por estos días, resulta imposible no mencionar a las hermanas Mirabal -Patria, Minerva y María Teresa-, quienes fueron asesinadas brutalmente en 1960, por militar activamente contra la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo en República Dominicana. En su recuerdo, cada 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la NO Violencia contra la Mujer.

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El despliegue de las alas

Hacia 1960 se producían en América Central cambios políticos rotundos que, desgraciadamente, terminaron en procesos dictatoriales que luego se extendieron a otros países de América del Sur, y que pretendían, justamente, extinguir los movimientos revolucionarios que se habían gestado en la región, al calor del triunfo de la Revolución Cubana, en 1959, hecho que contagiaba el espíritu revolucionario a toda América Latina.

Las Mirabal, también conocidas como Las Mariposas, fueron tres hermanas dominicanas que nacieron y se criaron en un hogar rural en la localidad de Ojo de Agua, -municipio de Salcedo, República Dominicana-.
Su padre, Enrique, un exitoso hombre de negocios, las hizo estudiar como internas en el colegio Inmaculada Concepción de la Vega, a cargo de monjas españolas.

Cuentan quienes las conocieron que Patria, la mayor, tenía un carácter dulce, pero firme, llegando a decir que estaba dispuesta a dar la vida en pos de liberar a su país.
Minerva, la segunda, tenía una vitalidad que no cabía en la potencia de su nombre (de origen griego, que refiere a la diosa de la sabiduría y de las artes). Se graduó en Letras y Filosofía, y fue una de las primeras mujeres en obtener el título de Doctora en Derecho durante la dictadura de Trujillo. Primero ella, bajo el nombre de “mariposa”, se suma a militar en el movimiento clandestino revolucionario “14 de junio”, al que poco tiempo después adhieren sus hermanas.
Y, finalmente, María Teresa, que eligió las matemáticas como carrera universitaria y que desde muy joven forjó una profunda admiración por su hermana Minerva.

Toda la familia sufrió persecuciones y perdió posesiones materiales, pero fueron ellas tres el blanco de la dictadura. Sufrieron varias detenciones en las que fueron violadas y torturadas; sus esposos también fueron encarcelados, pero nada logró detenerlas.
Poco después de recuperar la libertad, y bajo amenazas de todo tipo, volvieron a organizar reuniones, y a promover la oposición al régimen, utilizando siempre el nombre de “Las Mariposas” para realizar actividades clandestinas.

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¿Y si soy yo la que los conquiste a ellos?

Doña Dedé Mirabal, hermana menor de Las Mariposas, relató -antes de morir- un episodio particular, que es ejemplo concreto de la personalidad y el espíritu de Minerva.
Cuenta que por ese entonces, se realizó una fiesta a la que las cuatro Mirabal asistieron con sus padres. Casualmente, asistió también Trujillo, quién aprovechó una pieza de baile para conversar sobre política con Minerva.

Minerva le contó a Dedé cual fue la conversación: Trujillo le manifestó estar al tanto de que “ella era una joven muy inteligente, pero que se juntaba con comunistas”. Minerva le contestó que era cierto. Entonces el dictador le dijo que iba a mandar a jóvenes “de los suyos” a conquistarla, porque le interesaba contar con esa inteligencia al servicio de su gobierno. A lo que ella, respondió “¿y si soy yo la que los conquiste a ellos?”. Dando pruebas de convicción e inmensa capacidad política. Es a partir de ese momento que Trujillo percibe la dimensión de esas mujeres y sentencia su final.

Patria, Minerva y María Teresa

 

El vuelo perpetuo

El 25 de noviembre de 1960, funcionarios del servicio de inteligencia interceptaron el auto en el que viajaban las hermanas, de regreso a Salcedo, después de visitar a sus esposos, quienes todavía seguían encarcelados. De un modo atroz y perverso, las golpearon, las torturaron y las estrangularon. Después las cargaron en el auto y lo tiraron por un precipicio para hacerlo parecer un accidente. Pero ante los ojos del mundo, no hubo -ni hay- ninguna duda de que fue Trujillo quien dio la orden.

Patria tenía 36 años, Minerva 34 y María Teresa 25. Entre las tres, cinco hijos, y una admirable firmeza en sus convicciones; creían fervientemente en lo que hacían, al punto de entregar su vida. Al año siguiente, en 1961, Trujillo es asesinado y a partir de ese momento se restauró la democracia en República Dominicana.

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En Julio de 1981 se declaró el 25 de noviembre como el Día de la NO Violencia Hacia la Mujer. Esto ocurrió en el Primer Encuentro de Mujeres de Latinoamérica y el Caribe y se eligió esa fecha para conmemorar la muerte de las hermanas Mirabal.

Pero fue recién en 1999 cuando la Organización de las Naciones Unidas (ONU), declaró esta fecha como día internacional, jornada conmemorativa que se extiende hasta el 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos.

Según el último informe publicado por esta organización en su página oficial, la brecha salarial de género se ensancha particularmente durante la edad reproductiva, esto significa que “hay 104 mujeres viviendo con menos de 1,90 dólares al día por cada 100 hombres en la misma situación”

A lo que agrega un dato alarmante: “una de cada cinco mujeres menores de 50 años experimentaron violencia física o sexual al menos una vez durante los últimos 12 meses”. Con lo cual, la lucha se extiende no sólo a la eliminación definitiva de toda violencia, sino a la promoción de la igualdad.

 

Dibujo: Ylem.ilustración

 

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