Por: Soledad Santalucía

 

Tras la sanción en la Cámara de Diputados el 28 de noviembre de 2012 y tras conseguir la unanimidad en la Cámara de Senadores el 24 de abril de 2013, se logra el primer reconocimiento legislativo de carácter nacional hacia lxs afrodescendientes. Se trata de la Ley N°28.852 que, además de instituir el 8 de noviembre como día nacional de lxs afroaméricanxs y de la cultura afro, sienta las bases para el desarrollo de políticas públicas a través de las cuáles, la Secretaría de Cultura de la Nación, debe incorporar esta fecha en su agenda de gestión y el Ministerio de Educación, en el calendario escolar para que nuestrxs niñxs aborden esta fecha en el aula.

Se trata de una Ley que no solo logra la lucha contra la estigmatización y la discriminación, sino que promueve el respeto, permite el reconocimiento del componente afro en la cultura nacional e impulsa la participación de lxs afrodescendientxs y africanxs en todos los aspectos de la vida sociocultural.

Este día se escoge en conmemoración a María Remedios del Valle, quién fue la única mujer admitida en la milicia por el General Belgrano. También conocida como “Madre de la Patria”, se gana este apodo gracias a su valentía y su entrega absoluta en el campo de batalla en la Guerra de la Independencia argentina.

María Remedios integraba el grupo de mujeres que acompañaba al ejército, “Las niñas de Ayohúma”, también participó en el grupo de lxs Vilcapugio y Tucumán, así como en el Éxodo jujeño. Su marido y sus dos hijos murieron en la guerra y ella fue tomada prisionera por los españoles en 1813, quiénes la azotaron durante varios días por haber ayudado a escapar a algunos oficiales patriotas en el campo de prisionerxs.

Su vida a partir de entonces estuvo colmada de miseria y desairo, hasta el punto tal de vivir en la indigencia siendo una anciana. Vivía en un rancho de quintas en las afueras de la ciudad de Buenos Aires y cuando iba a las iglesias de San Francisco, Santo Domingo y San Ignacio, ofrecía tortas fritas o pasteles o simplemente mendigaba para poder sobrevivir.

Pero es en el año 1820 cuando el general, Juan José Viamonte, la reconoce pidiendo dinero en la calle y, una vez elegido diputado, solicita ante la Sala de representantes que se le de una pensión por los servicios prestados a la patria y se le reconoce un sueldo correspondiente al grado de Capitán de Infantería. Luego fue ascendida por el gobernador de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas, a sargenta mayor de caballería y, a comienzos de 1830, es incluida en la Plana Mayor del Cuerpo de Inválidos con el sueldo íntegro de su clase. Por lo que en agradecimiento, ella cambia su nombre a Remedios Rosas. Muere el 8 de noviembre de 1847 y en la actualidad, una calle de la ciudad de Buenos Aires y una escuela llevan su nombre, dos reconocimientos muy pobres para su gran lucha y labor.

 

 

Fotos: https://bit.ly/2Qv8xKf

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