Teólogas feministas reescriben La Biblia

Por Victoria Briccola

 

Las luchas feministas han tenido –desde siempre, podríamos decir- disputas con la religión. Sin embargo, un grupo de teólogas busca ahora crear una unión y han redactado una Biblia de las Mujeres para poner en duda la imagen de las traducciones e interpretaciones que las presentan como sirvientas, prostitutas o santas.

A menudo consideramos a la mujer en singular, como ‘la tentadora’, ‘la fuente de todo mal, calvario y/o pecado’, entonces en Biblia de las Mujeres tratamos de demostrar que, precisamente, hay una gran diversidad de personalidades, y que no son para nada seductoras. Y por supuesto, que su cuerpo no es el origen del pecado y son más que algo sexual. Hoy por hoy, consideramos muy importante hablar de esto porque los estereotipos de la sexualización están regresando” sostiene Elisabeth Parmentier, una de las dos catedráticas que están detrás de “Une Bible des Femmes” (“Una Biblia de las Mujeres”).

La iniciativa ha partido de ella y de Lauriane Savoy, ambas profesoras de la Facultad de Teología de la Universidad de Ginebra, con el objetivo de “mostrar que los valores feministas y la lectura de la Biblia no son incompatibles”.

El libro fue publicado en octubre de este año y tiene un antecedente que remite al año 1898, que las autoras consideraron desactualizado. Sentían la necesidad de hablar de las mujeres concretas de hoy y demostrar que puede haber vínculos con los textos bíblicos y los problemas de la mujer en el pasado.

El grupo estuvo integrado por 19 teólogas de variadas nacionalidades unidas por sus ideas y por su cristianismo que afirman que si se interpretan adecuadamente, las Sagradas Escrituras pueden ser una herramienta para promover la emancipación de la mujer.

En la introducción de “Una Biblia de las Mujeres”, las autoras señalan que los capítulos buscan “escudriñar (…) cosas que quedaron maquilladas, traducciones tendenciosas e interpretaciones parciales” que se han dado en la tradición cristiana, y advierten sobre las “persistentes lecturas patriarcales que han justificado numerosas restricciones y prohibiciones a las mujeres”.

Parmentier da cuenta de un pasaje del Evangelio de Lucas, por ejemplo, en el que Jesús visita a dos hermanas, Marta y María:

“Dice que Marta garantiza el ‘servicio’, lo que se ha interpretado como que sirve la comida, pero la palabra griega ‘diakonia’ también tiene otros significados; podría significar que era una diácono”, señala.

Es infaltable el caso de María Magdalena: “Estuvo al lado de Jesús cuando todos los discípulos masculinos estaban asustados. Fue la primera que visitó su tumba y descubrió su resurrección”, señalaron sus creadoras.

“Es un personaje fundamental, pero se la describe como una prostituta (…) incluso como la amante de Jesús en ficciones recientes”.

“Cada capítulo aborda cuestiones existenciales para las mujeres, preguntas que ellas mismas se plantean actualmente”, dice Parmentier y explica que “mientras algunas dicen que para ser feminista hay que tirar la Biblia, nosotras creemos lo contrario”.

 

Fotos: https://bit.ly/2AGvX8X

La Nación 

 

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