Entre el matrimonio y el dejar de ser

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Por Victoria Briccola

Lxs escritorxs están en la sociedad para ser huéspedes incómodxs, unxs profetas que eviten males mayores. Lxs escritorxs debe luchar con la palabra y con las ideas.

Margaret Atwood, es una escritora que se califica a sí misma de feminista, define el papel de la mujer-artista: alguien que lucha contra la naturaleza. Escritora canadiense nacida en Ottawa en 1939, comenzó su carrera literaria de la mano de la poesía pero luego se metió de lleno al campo de los relatos y de las novelas.

En 1969 publica la primera, La mujer comestible y se convierte en la historia de Marian, una chica que trabaja en Encuestas Seymour, y donde sus expectativas laborales son lograr mantener este puesto precario y paralizado, el mayor tiempo posible. Una posibilidad únicamente accesible para las mujeres solteras de un Canadá de los ´60 donde sólo ellas podían estar activas profesionalmente.

La protagonista tiene un novio, Peter, con el que decide contraer matrimonio. En ese intervalo, además, Marian empieza, a su pesar, a no poder ingerir alimentos que anteriormente estuviesen vivos. Sí, se hace vegana.

Pero te preguntarás, ¿qué pasó? ¿Qué es eso de “a su pesar”? Realmente fue así: a medida que avanzan los planes de esa boda, la comida se le pone en su contra. De esta forma, hábitos que había ejercido durante años con total inercia, de repente son vistos como dañinos. La pregunta es otra, ¿qué mensaje le está queriendo dar su cuerpo mientras ella va camino a ser la esposa perfecta que ni siquiera tiene el deseo de ser?

He aquí cuando la autora describe y grafica el canibalismo simbólico que significa y constituye el vínculo conyugal.

En muchas aristas y recovecos, esta obra plantea situaciones y modos de pensar que se producirían en el futuro, lo que explica que resulte muy actual. Como la misma Atwood lo afirmará luego, su novela fue considerada protofeminista en unos años ´70 mucho más centrados en conflictos internacionales que en el papel de la mujer dentro de una sociedad incapaz de definirse a sí misma.

La novela es bien concebida con un estilo sobrio, sencillo y fríamente realista, por lo que no resulta difícil encontrarnos en esas conversaciones reproducidas acerca de la vida laboral, el matrimonio, lxs amigxs y, por desgracia, identificar lo poco que ha cambiado el pensamiento popular en los últimos 40 años.

Fotos: https://bit.ly/2rCFzgG

El Español

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