“Escribir es una oportunidad de narrarnos a nosotras mismas y leernos es acompañarnos”

Entrevista a Florencia Di Paolo, licenciada en Comunicación Social, quién por segundo año consecutivo dará un taller entrelazando literatura y feminismo.

Por: Victoria Briccola

En marzo comienza en San Telmo el Taller “Leer y escribir en clave feminista”, coordinado por Florencia Di Paolo, licenciada en Comunicación Social (UNLP) e integrante del Laboratorio de Ideas y Textos Inteligentes Narrativos (LITIN). “Soy una persona a la que le gusta leer, escribir, tomar cerveza y acariciar gatitxs. Ejerciendo en “Tres empanadas qué miseria” por Radio Lumpen”.

El taller fue, en su momento, un sueño de letras que se transformó en real hace un tiempo y de la mano de una amiga, Rocío Teves. Si bien este 2019 no las encuentra juntas por diferencias de horarios, Florencia decidió renovar la propuesta y volver a defender la idea de resignificación de la palabra literatura: “para acercarla a lo cotidiano, y para que no de tanto miedo. Convertirla en algo más accesible para todxs. Las mujeres siempre fuimos musas para grandes artistas, varones, claro. Gran parte de las mujeres que escribieron a lo largo de la historia fueron borradas por el machismo, como Safo cuyos escritos conocimos siglos después de su muerte, o forzadas a hacerlo bajo seudónimos. Para Borges y Bioy Casares escribir con seudónimo era algo lúdico. Escribir es una oportunidad de narrarnos a nosotras mismas y leernos es acompañarnos”

Al parecer hace un tiempo tomó una decisión política de empaparse de autoras mujeres así como de géneros disidentes. También, de buscar autoras que solían encontrarse escondidas: “me enamoré de muchxs: Ioshua, Sara Gallardo, Marta Sanz, Edith Södergran. No importa qué tenían o tienen para decir las mujeres, yo quería leerlas. Mi biblioteca tenía mucha testosterona”.

Esa fue una de las semillas que germinó la esencia de los talleres. A la cual se le sumó la inagotable conversación y reflexión en torno al desempleo y la falta de oportunidades para encontrar un trabajo estable: “estábamos en casa de Ro hablando de lo difíciles que están las cosas y de escribir y ser feministas, de lo complicado de entrar en el mercado editorial, más aun siendo mujeres”

Pero desde hacía un tiempo que Florencia pensaba cómo articular estos universos y fue ahí cuando empezó a escribir para la agencia Paco Urondo unas notas sobre feminismo y escritura.

Sumado a la legalización del aborto, para ella, el sueldo que deberían tener las amas de casas tiene que instalarse en la agenda de género: “deben cobrar un sueldo y acceder a una jubilación como cualquier trabajo. También cabe preguntarse por qué la mayoría de las personas pobres son mujeres, cuáles son las condiciones laborales que se nos ofrecen y la contención estatal que tenemos en cuanto a, por ejemplo, la maternidad”.

“El trabajo sexual también, siempre y cuando sea una decisión tomada. La situación de las trabajadoras sexuales es vulnerable, en una sociedad hipócrita que no acepta un trabajo, quizás el más antiguo de los trabajos a los que una mujer o persona trans pudo acceder, las personas que se dedican a eso sufren persecuciones y aberraciones por parte del estado en manos de la policía”, opina Florencia.

Para ella hay que levantar el velo que existe sobre ciertos temas que no tienen lugar, hoy por hoy, en muchos espacios de debate. No sólo sobre el cupo laboral trans sino también sobre el transodio que conlleva a los travesticidios de los que nadie habla: “son luchas que hay que darlas desde el feminismo y exigir al Estado medidas de contención y prevención efectivas”.

“No creo en ningún movimiento que deje afuera a las personas trans y demás géneros disidentes. No creo que eso sea feminismo, porque el feminismo es justicia social e inclusión, entonces, ¿cómo dejar fuera a colectivos marginados por el sistema patriarcal? ¿En qué otro movimiento se recogerán esas demandas?”, afirma Florencia mientras subraya que lo mismo piensa con respecto a las putas y a la libertad de los cuerpos, una de las banderas del feminismo: “no se puede estar a favor de la legalización del aborto y decirles a las putas que no pueden trabajar de lo que trabajan, es hipócrita. En un año electoral, cualquier construcción de pueblo que apele al poder popular debe inscribirse en términos feministas, de lo contrario todo es una farsa. Sin feminismo no hay justicia social”.

El taller comienza en marzo, y se dictará en Witolda libros, Venezuela 615, (timbre 1); San Telmo, desde las 19 hasta las 21 horas. Las inscripciones son vía mail a witoldalibros@gmail.com o dipaolo.mariaflorencia@gmail.com.

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