El 8M y el rol de los hombres: “En las luchas de mujeres, los varones van detrás”

El 8M se ha convertido en una respuesta histórica sin retorno que nos necesita en las calles y juntas. Los hombres, por el contrario, pasan a un segundo plano.

Por: Victoria Briccola

El objetivo del paro internacional es mostrar el vacío que queda cuando no hay mujeres. Es una medida de fuerza contra el patriarcado. Justamente, como cuando se produce cualquier paro, se reconoce la fuerza de lxs que trabajan. Por tanto, no tendría sentido una huelga general en la que participen mujeres y hombres. Esto para empezar.

Mientras el movimiento de mujeres se agranda, se ensancha y se construye cada vez más fuerte – y revela diferencias, discusiones y divisiones también – surge un debate demasiado antiguo pero que en cada 8M vuelve a resurgir: ¿cuál es el rol de los hombres cis en este día?

“El 8 de Marzo es la fecha más emblemática de todas en las que, a lo largo del año, las mujeres expresamos nuestras exigencias de una vida sin violencias, sin inequidades de género y de autonomía sobre nuestros cuerpos” afirmó la responsable de la Comisión Nacional Coordinadora de Acciones para la Elaboración de Sanciones de la Violencia de Género (CONSAVIG), la Dra. Perla Prigoshin, consultada por Visibles. “La idea del paro es que se evidencie que si nosotras paramos se para el mundo”, agregó.

El 8M no es la trinchera del hombre cis, es un espacio construido por nosotras las mujeres y las distintas femineidades: “Sostenemos la necesidad de ser las únicas protagonistas de la jornada, por lo que a la mayoría nos parece que no corresponde que los varones cis participen de marchas u otro tipo de eventos que las mujeres organicemos para ese día” sostuvo Perla, quien agregó: “En lo personal no me opongo a que nos acompañen en otras fechas siempre y cuando estén dispuestos a ceder protagonismo”.

Por su parte, la activista feminista, locutora e integrante del equipo de Políticas Educativas y Formación en INADI, Andrea Majul también dio su mirada y dijo: “Personalmente creo que los varones cis pueden acompañar en la movilización pero no estando presentes en ella. Pueden acompañar desde las tareas de cuidado de hijxs que mayoritariamente recaen sobre las mujeres, pueden acompañar yendo a los puestos de trabajo, para aprovechar y charlar con otros varones sobre qué privilegios tienen y no se visibilizan”.

Y sentenció: “La mejor forma de acompañar es salirse del foco y del protagonismo”.

Los lectores y seguidores de Visibles, también formaron parte de este debate a través de las redes sociales: vía Facebook un 27% optó por decidir que los hombres deberían estar presentes en la marcha del 8M, mientras que un 73% se opuso. Panorama similar encontramos en Instagram donde el 94% votó por la no presencia este viernes de los varones cis, contra 6% de votos afirmativos. Es esto: una decisión política, donde el acompañamiento se debería dar desde otro ángulo: ayudando a visibilizar y con la escucha activa de las mujeres.


Fotos: Micaela Mennuto

“El tema no es ‘se puede o no se puede’, se ‘prohíbe o no se prohíbe’. En realidad es más una interpelación a los varones para que reflexionen ellos qué van a hacer en este paro internacional de mujeres, en este 8M”, asevera la escritora Nadia Fink, una de las responsables de la Editorial Chirimbote y de las colecciones de libros “Antiprincesas” y “Antihéroes”.

Nadia los invita a preguntarse por qué quieren estar en el 8M: si es porque se trata de una fecha puntual, porque es un día donde se llenan las calles, donde las mujeres y las disidencias paramos el mundo de verdad o cuál es el verdadero motivo: “Hacemos un paro que no están haciendo ninguno de los gremios – por lo menos más unificadamente lleno de varones que existe en nuestro país. Entonces les preguntamos por qué hacen tanto esfuerzo por estar presentes o ponen la discusión en esta que es una marcha que es muy visible para el resto del mundo y no acompañan cuando pedimos por la legalización del aborto, cuando asesinan a una de las nuestras, cuando suceden estas otras movilizaciones no cotidianamente pero sí mensualmente”.

Como afirma Nadia, es un espacio que venimos construyendo de otra manera, desde hace tiempo y en donde pensamos una variedad-diversidad que lo pudimos lograr con mujeres: “Es internacionalista porque no tiene fronteras impuestas por los Estado-Nación, es plurinacional porque pensamos de dónde venimos, porque pensamos quiénes son nuestras brujas, nuestras ancestras. Es diversa, porque estamos todas. Es clasista porque están también las mujeres que paran la olla todos los días, las de los movimientos sociales, la de los barrios”.

El “ser compañero” puede venir desde otra intención y accionar: “Se puede acompañar ocupando los puestos de trabajo que quedan vacantes debido a nuestro paro, cuidando a nuestrxs niños y niñas para que podamos organizar todo de manera tranquila. Y otras muchas maneras de acompañar que no tienen que ver con la bandera, con estar adelante y ser protagonista, sino pensarse desde otros lugares”, añade Nadia.

De esta forma, según ella, “si aún así no entendiste y venís a poner tu bandera, y sí, nos estás molestando en una construcción muy diferente a la que estás acostumbrado a hacer”.

A esta idea se suma la periodista María Florencia Alcaraz: “Los varones cis tienen que tener un lugar que le permita a las compañeras que paran justamente ir a la medida de fuerza. También pueden aprovechar esta fecha para reunirse entre ellos y repensar sus masculinidades, pensar los pactos entre varones. Charlar, conversar”.

Pero por el contrario, dice Florencia, abrazarse con las disidencias, quiénes sí tienen un lugar en la movilización: “Las disidencias sí son aliadxs”.

“Las mexicanas siempre dicen: ‘en las luchas de las mujeres, los varones van detrás’. Ese es el principio rector que tiene que guiar esta movilización”, concluye.

Si querés ser compañero, renunciá a tus privilegios.

Fotos: Micaela Mennuto

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