Por: Soledad Santalucía

Se ha dicho mucho sobre el inicio del Día Internacional de la Mujer también conocido como “Women´s day”, el cual se conmemora cada 8 de marzo.

Se habla de los partidos socialistas de Estados Unidos y de Europa; del incendio intencional en las instalaciones de la Compañía de Blusas Triangle donde murieron 123 mujeres y 23 hombres, en su mayoría inmigrantes de Italia y de Europa Oriental; y se habla de quienes dudan que este incendio haya sido real, sino una invención para no reconocer que el inicio de este día se debe a las mujeres socialistas.

En la antesala al incendio de 1911, desde finales del siglo XIX, las mujeres trabajadoras venían reclamando por sus derechos laborales:

El 8 de marzo de 1857, el sindicato de costureras de la Compañía Textil de Lower East Side de Nueva York, llevó a cabo una marcha bajo el lema ‘Pan y Rosas’ para demandar la reducción de la jornada de trabajo, protestar por las míseras condiciones laborales y reclamar el fin del trabajo infantil. En respuesta al reclamo, la policía reprimió duramente y varias mujeres resultaron heridas y algunas fallecidas.

Diez años después, también en marzo pero de 1867, se desarrolló la huelga de las planchadoras de cuellos de la pequeña ciudad de Troy, en el estado de Nueva York.

El 3 de mayo de 1908, en el teatro Garrick de Chicago, la Federación de Mujeres Socialistas, tuvo la iniciativa de postular un Día de la Mujer con el objetivo de hacer campaña por el sufragio femenino. Es por ello que el 28 de febrero de 1909, el Partido Socialista realizó grandes manifestaciones en diversas ciudades para celebrar el Primer Día Nacional de la Mujer.

Ese mismo año se realizó la gran huelga de las obreras de la Compañía de Blusas Triangle, también en Nueva York. El paro duró tres meses y se conoce como la “Sublevación de las 20.000” en referencia a las mujeres trabajadoras de diferentes fábricas que estuvieron apoyando la manifestación. Sin embargo, la escasez económica hizo que las mujeres debieran retomar sus puestos de trabajo sin mejoras ni posibles cambios.

Otro paso importante se dio el 26 y 27 de agosto de 1910 al realizarse en Dinamarca la II Conferencia Internacional de las Mujeres Trabajadoras, organizada por la II Internacional en Copenhague. Clara Zetkin, (Ver referentx del mes) pionera del movimiento de mujeres socialistas, propuso seguir el ejemplo de las americanas y conmemorar el día de la mujer en repudio a las condiciones de opresión en la que se encontraban las mujeres obreras en el mundo y a favor del sufragio femenino sin restricciones. También se realizó un llamado de paz debido a la guerra que se estaba llevando a cabo en Europa.

A partir de entonces, el Día Internacional de la Mujer Trabajadora comenzó a celebrarse en varios países de Europa. Como consecuencia de la decisión tomada en Copenhague, el Día Internacional de la Mujer se celebró por primera vez el 19 de marzo de 1911 en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza.

Seis días después, sucedió el incendio de la Compañía de Blusas Triangle Shirtwaist, donde murieron decenas de mujeres de entre 14 y 23 años.

Según el informe de los bomberos, una colilla mal apagada tirada en un cubo de restos de tela que no se había vaciado en dos meses fue el origen del incendio. Las trabajadoras y sus compañeros no pudieron escapar porque los responsables de la fábrica habían cerrado todas las puertas de escaleras y de las salidas, una práctica habitual entonces para evitar robos.

El 11 de abril de ese año, Harris y Blanck, los dueños de la fábrica, fueron imputados por homicidio culposo por considerarlos responsables de esas muertes, pero el 27 de ese mismo mes la Justicia decidió que eran inocentes, y tras veintitrés pleitos legales, el 11 de marzo de 1917 fueron sentenciados únicamente a pagar indemnizaciones: 75 dólares por cada vida perdida.

El último domingo de febrero de 1913, en el marco de los movimientos a favor de la paz que surgieron en vísperas de la Primera Guerra Mundial, las mujeres rusas celebraron su primer Día Internacional de la mujer y fue el 8 de marzo de 1917 cuando las obreras salieron a protestar contra la participación de Rusia en la guerra, la desigualdad en las condiciones laborales y la escasez de alimentos. Cuatro días después el zar Nicolás II abdicó y el gobierno provisional concedió a las mujeres el derecho a votar.

Es a partir de entonces cuando en 1921, la Conferencia de Mujeres Comunistas de la recién fundada III Internacional, fijó el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer trabajadora.

Durante los años ‘30, en la Unión Soviética el 8 de marzo se convirtió en un día para “glorificar la maternidad”, por lo que dejó de ser un día de lucha y para la reivindicación. Y es casi en la década de los ‘70 cuando el movimiento feminista buscó retomar la conmemoración de ese día.

Es por esa época cuando la historiadora canadiense, Renée Côte investigó en todos los archivos de Europa, EUA y Canadá y no encontró ninguna pista del incendio de la Compañía de Blusas Triangle Shirtwaist con el apoyo de otras investigadoras que dijeron que no existían pruebas documentales sobre el incendio y que se trató de una mezcla de datos de otras huelgas con la intención de ocultar su origen comunista, borrar de la memoria otros acontecimientos y las fechas de los congresos socialistas que determinaron el Día de las Mujeres.

Sin embargo, en 1975 la Organización de las Naciones Unidas (ONU) instituyó el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer, quitándole el adjetivo de trabajadora y obviando los acontecimientos del 8 de Marzo de 1917 en Rusia y en 1977 la Unesco declaró el 8 de marzo como homenaje a las obreras muertas en 1857 en el de incendio de Blusas Traingle.

Actualmente, cada 8 de marzo se puede ver en los comercios de todo el mundo el lema del día de la mujer para incitar al consumo, comprar bombones, flores o ropa para regalar. No se habla de la lucha de las mujeres trabajadoras que dieron su vida o la pusieron en riesgo para luchar por sus derechos. El capitalismo, captor de todas las luchas posibles y manipulador de sentidos, se apropió de este día para vender, y es por ello que debemos reapropiarnos del “Día de la mujer” para reclamar, para luchar, para gritar #NiUnaMenos y luchar contra el machismo y el patriarcado.

ARGENTINA

En Argentina, el 19 de octubre de 2016, se realizó un Paro de Mujeres en protesta contra el femicidio de Lucía Pérez, una joven de 16 años que fue brutalmente asesinada un día después de la realización del 31º Encuentro Nacional de Mujeres en Rosario, donde hubo una participación de 70 mil mujeres.

El paro se realizó bajo el lema: “Si nuestra vida no vale nada, produzcan sin nosotras” y permitió poner en escena la violencia patriarcal, la emergencia por los femicidios y poner en tela de juicio los salarios y los derechos negados a las trabajadoras. Además, se evidenció que el trabajo es también doméstico, informal e incluye las formas de asociación autogestiva.

En ese mismo mes, las mujeres de Polonia convocaron a un paro nacional en rechazo a los cambios que se intentaron imponer en la legislación local para restringir el acceso al aborto legal.

De esta forma, tras el paro del 19 de octubre en Argentina y la constitución de alianzas de mujeres de distintas partes del mundo, comenzó a circular la noticia de que se realizaría un Paro Internacional de Mujeres el 8 de marzo de 2017, el cual se realizó y convocó a miles de mujeres que dejaron sus puestos de trabajo, marcharon y reclamaron el hartazgo de las inequidades de género.

Desde ese momento, hasta la actualidad, cada 08 de marzo las mujeres salimos a las calles a gritar con más fuerzas que nunca más nos van a callar.

Foto: Todoporhacer.org

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