Serena Williams: “Si nos quieren llamar locas, mostrales lo que las locas saben hacer”

La gran tenista de la mano de una publicidad de Nike acompaña los cambios socioculturales y cuestiona los estereotipos sexistas.

Por: Sofía Sánchez.

El anuncio de Nike aborda la división entre cómo se percibe a los hombres y las mujeres en momentos de intensa emoción. Para hacerlo se emplean palabras completamente diferentes para calificarlos a ambxs: dramáticas, sin una tuerca, alucinadas, desquiciadas, histéricas, irracionales y, por supuesto, locas.

Todas esas palabras se usan para describir a las mujeres que muestran entusiasmo en el trabajo, y también son adjetivos que se abordaron en el anuncio de Nike, el cual es protagonizado por la gigante del tenis Serena Williams.

Se emitió durante la ceremonia de los Premios Oscar y abordó la división entre cómo se percibe a los hombres y a las mujeres en momentos de intensa exaltación. Una división que Williams conoce muy bien después de su disputa con un árbitro en el US Open de septiembre.

Tras una discusión con Carlos Ramos, en la que ella lo calificó de “ladrón”, el US Open multó a Williams con 17.000 dólares. Pero la tenista notó que ha visto a los jugadores del sexo masculino llamar a los árbitros “cosas peores”.

El controvertido fallo provocó un debate internacional sobre el doble estándar para hombres y mujeres que muestran sus emociones. Incluso la leyenda del tenis, Billie Jean King, intervino, elogió a Williams por sus comentarios y comentó que “se necesitan más voces para hacer lo mismo”.

Esta diferencia en la percepción a menudo perjudica el avance de las mujeres en sus lugares de trabajo. Ellas pueden ser penalizadas por actuar demasiado “emocionales”, “histéricas” o “agresivas” en algunas situaciones, pero los hombres de la misma manera serán elogiados como “apasionados”.

Las mujeres de color enfrentan aún más obstáculos. Como mujer de color que trabaja en el mundo académico, Jennifer Gómez, becaria postdoctoral en psicología en la Universidad Estatal de Wayne, dice que ha visto esta misma dinámica en el anuncio de Nike que Williams representa.

“He pasado mucho tiempo a lo largo de los años pensando en cómo puedo cambiar mi forma de hablar”, dice. “Me han acusado de ser agresiva, intimidante, irrespetuosa, todas estas cosas, y en un momento dije: ‘No estoy siendo esas cosas, así que no voy a cambiar'”.

“Las mujeres en el lugar de trabajo tienen la tarea adicional de manejar estas percepciones” dice Gómez.

“Pasas tanto tiempo preocupándote por adaptar tu discurso y descubrir qué decir y cómo puedes decirlo de manera diferente y eso te está quitando tiempo, energía y esfuerzo a tu trabajo”, agrega.

“Es un trabajo averiguar cómo puedo decir esto en esta reunión sin que la gente me pinte en este rincón de la emoción, y creo que la trampa con eso es que no está bajo el control de la mujer”.

Para combatir este tipo de percepciones dañinas sobre las mujeres y sus sensaciones, Gómez primero sugiere crear conciencia, como lo hace el anuncio de Nike, y luego involucrarse con estas situaciones a medida que surgen.

“Yo misma me he visto evaluando a una mujer en una reunión, pensando ‘oh, ella está siendo así, está siendo así’, y luego tengo que pensar: ‘Oh, si fuera un hombre quien estuviera haciendo esto, ¿pensaría lo mismo?’, y a veces la respuesta es ‘no’ “, dice ella.

“Entiendan y sean humildes que todos hemos socializado de esta manera”.

DreamCrazier

Celebrando a las mujeres en diferentes deportes, como el running, el boxeo o el fútbol, el anuncio discute los padrones impuestos por la sociedad e incentiva a quebrar los paradigmas.

Entre las atletas que participan del comercial de Nike, están Sarah Reinertsen, triatleta paralímpica con participaciones en el Ironman; TatyanaMcFadden, una de las atletas en silla de ruedas más exitosas, y CasterSemenya, corredora sudafricana de 800 metros, muchas veces hostilizada por sus niveles naturalmente altos de testosterona.

A pesar de que KathrineSwitzer no participa del video, hay una imagen de una mujer quitándose de encima un grupo de guardias para correr una maratón. Exactamente lo que sucedió con Switzer en la Maratón de Bostón, en 1967.

Demostrando cómo era “anormal” en esa época, Williams narra “pero una mujer corriendo una maratón es una loca”.

En la publicidad, queda muy claro el estigma social que las mujeres viven hasta hoy: si demuestran emociones, son tildadas de dramáticas; si sueñan con igualdad, son delirantes o locas; si están enojadas, son llamadas “histéricas”.

“Si somos muy buenas en lo que hacemos, algo está mal. Si nos enojamos, somos irracionales o simplemente locas”, dice.

“Si nos quieren llamar de locas, todo bien. Mostrales lo que las locas saben hacer”, agrega Serena.

 

Imágenes: atletas.info

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