Facundo Saxe: “Al closet académico no volvemos nunca más”

Por: Soledad Santalucía

Hace pocos días, se conoció el resultado para el ingreso a la Carrera de Investigador Científico (CIC) del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), a la que solamente ingresó el 17,7% de lxs postulantes. Es decir, accedieron sólo 450 y más de 2 mil doctorxs formados quedaron fuera del sistema científico nacional.

Es por ello que el pasado 10 de abril, en el Día Nacional del Investigadxr Científicx, cientxs de investigadorxs salieron a la calle para expresar su disconformidad con las medidas de ajuste del gobierno de Cambiemos.

La ciencia y las universidades agonizan. Involucrate y ayudanos a recuperarlas”, fue la consigna con la que marcharon estudiantxs y profesionales de distintas universidades de todo el país.

En este contexto, un día después de estas movilizaciones, el periodista de A24, Eduardo Feinmann, se dedicó a criticar a Facundo Nazareno Saxe, docente en la carrera de Letras de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la educación de la Universidad Nacional de La Plata en la Cátedra de Literatura Alemana y en un Seminario de Sexualidades e Historia Queer, además de ser trabajadorx del Conicet desde el año 2017.

Feinmann dio a conocer un trabajo de investigación del docente llamado: “Memoria queer e historieta anal: cuando el cómic nos abre el culo (y nos gusta)”, el cuál uso como puntapié para exponer la vida privada de Facundo, su orientación sexual y sus redes sociales, las cuáles no tenían relación alguna con el trabajo de investigación.

En diálogo con Visibles, Facundo Nazareno Saxe contó que él en sus redes personales se postula como docente investigadora marika desde un lugar identitario y como espacio de visibilidad política. Cree que esa, es una de las cosas que puede haber “molestado” pero que lo que se mostró fueron sus redes personales para explicar un trabajo de investigación del Conicet.

Saxe cuenta que el trabajo que se mediatizó, es sólo un recorte de su investigación. “Todo becarix o investigadorx, depende el nivel al que estás apuntando, tiene un proyecto de investigación que es como un proyecto macro, dentro de ese proyecto se hacen otros trabajos más cortos: por ejemplo, yo tengo publicados capítulos de libros, artículos de entrevistas y presento ponencias en congresos que son trabajos más breves donde hay una exposición de 15 minutos en el que se da cuenta de un estado de esa investigación.

La ponencia Memoria queer e historieta anal: cuando el cómic nos abre el culo (y nos gusta)”, es un trabajo mínimo presentado en un congreso que forma parte de mi proyecto actual de investigación macro.”

Es por ello que Visibles ahondó en la investigación que el docente realiza, y contó que investiga sobre representaciones culturales y disidencias sexuales desde perspectivas teóricas sexo disidentes, feministas y comparadas. Y que, su área de investigación desde hace años viene siendo esa cuestión de la cultura y la disidencia sexual en la que, a partir de ahí, piensa derivas culturales históricas y teóricas muy diversas. En un momento trabajó con historietas y literatura desde una perspectiva comparada en los años ´80 y ´90 sobre disidencia sexual que fue su tema de tesis.

El trabajo que se mediatizó tiene que ver con una investigación actual sobre disidencia sexual sexo genérica y memoria queer en representaciones culturales desde una perspectiva comparada y cómo se ficcionaliza la memoria de la disidencia sexual que muchas veces no se puede expresar, otras sí, en textos literarios.

“Ese es el tema de investigación general y dentro de eso, avanzo en tres ejes: uno es la historieta como espacio de lectura torcido sexo disidente, otro es la cuestión de la memoria como forma colectiva y pensando la disidencia sexual en literatura, cine e historieta y otro es la enunciación y la construcción de conocimiento de cómo podemos enunciar. Ahí aparece la idea de lo anal y el culo, que no es algo mío ni original mío, hay muchos otros trabajos sobre eso. Esto de por qué no poder producir desde lugares subalternos formas de conocimiento que no construyen a la disidencia como objeto, sino que lo piensan desde otro lugar de enunciación que puede ser anal, marica, disidente, como queramos etiquetarnos”.

Además, agrega que trabaja por un lado la lectura de la disidencia sexual, como se tuerce un objeto cultural, la memoria como forma colectiva y como muchas veces la memoria de la disidencia sexual no aparece al principio de la historia y sí termina apareciendo en otros objetos culturales. De esta forma pensar si dentro de la construcción del pensamiento científico se puede desoropatriarcalizar la ciencia, el saber.

“Por ese lado viene ese trabajo que nadie pudo haber leído porque era un trabajo para un congreso, pero que está ubicado dentro de esa investigación macro”.

Por supuesto, Saxe entiende y es consciente que esto sucede en un contexto de desfinanciamiento del Conicet y de la ciencia y técnica. Y dice que se le pega a esta institución mostrando que “es una verguenza” lo que se investiga, desde un sentido común homofóbico para instaurar un discurso de odio contra algo.

“Se busca tergiversar la información que aparece en una web pública y confundir. Por un lado está mi perfil de trabajo y por el otro mi perfil personal. Hay un cruce en donde se piensa cómo esta marica va a venir a investigar esto.”

Sin embargo, asume que ser visibles es una forma política de combatir el odio, y esto que pasa se enmarca dentro de un mismo sistema: “el odio a la identidad de género, el odio a la ESI (Educación sexual integral), al lenguaje inclusivo, al aborto. Todas estas cosas de pensar como si viniéramos a enfermar a la sociedad, y las reacciones son como: ´a mí no me vas a hacer cambiar de identidad de género, a mí no me vas a hacer hablar en lenguaje inclusivo´. En realidad nadie pretende eso, pero estas son reacciones de odio que aparecen y que han aparecido en otros momentos cuando hay crisis, tensión política y avances de la derecha”.

Facundo es chubutense, hace varios años vino a estudiar la carrera de Letras a la ciudad de La Plata y se quedó a vivir.

“Durante muchos años me sentí cómo que no podía hablar, enunciar, y ahora me pareció importante salir a hablar, obviamente esto me genera miedo, pero el miedo no nos tiene que impedir seguir hablando o seguir siendo visibles”.

Además, Facundo Saxe cuenta con el apoyo de docentxs, estudiantxs y de la comunidad científica, quienes salieron en su defensa poco después de la mediatización que alcanzó su caso, lo cuál lo hace sentir reconfortado, pero aclara: “el afecto es muy lindo, pero no es suficiente a veces ante algunos discursos y algunas acciones de odio”.

Comunicado Oficial de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación: https://bit.ly/2GygE6f

En dialogo con Visibles, charló sobre otros momentos en donde fue eco de insultos en las redes sociales, la primera vez en diciembre de 2016, cuando comenzaron los recortes del Conicet y él apareció en una nota de las peores 20 investigaciones; la segunda vez, un portal local le robó fotos de Facebook en donde está maquilladx, dragueadx o besándose con alguien e “hicieron una nota con las 20 fotos del becario que estudió como meterse las cosas por el culo. Se tomaba el título de una ponencia, se descontextualizaba, se recortaba, se lo pretendía leer desde el sentido común homofóbico, como se está haciendo ahora”.

Para finalizar, Facundo cree que hay más investigaciones sobre género, feminismos y disidencias, como un claro síntoma de época. Aunque igualmente no ocupa centralidad y sigue siendo un espacio marginal subalterno pero en crecimiento, disputa y tensión. Y comparte una frase en donde resume uno de los pronunciamientos de lxs investigadorxs sexo disidentes feministas de acá de la plata: “Al closet académico no volvemos nunca más”.

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