Cambiemos pondrá fin a las jubilaciones por ama de casa

Por: Soledad Santalucía

En Argentina, hasta el año 2006, quienes no percibían 30 años de aportes jubilatorios no podían acceder a una jubilación mínima. Este panorama cambió durante el gobierno de Nestor Kirchner ya que implementó la Ley nacional de Moratoria, N° 24.476 sancionada en 1995, la cual favoreció a aquellxs que no llegaban a tener los aportes necesarios.

Es así que durante más de diez años se jubilaron por la moratoria previsional un total de 4 millones de personas en todo el país, de las cuales 1.796.439 eran mujeres.

Esta Ley fue fundamental para reconocer el trabajo de las amas de casa, el empleo doméstico y de las niñeras que siempre fue informal; además de ser un puntapié para reducir la dependencia de las mujeres en el hogar e incrementar la probabilidad de separaciones o divorcios de las beneficiadas, según lo determinó el estudio “La dependencia en la vejez y las pensiones no contributivas” perteneciente al CEDLAS, Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Plata.

Esta investigación fue creada por las autoras Inés Berniell, Dolores de la Mata y Matilde Machado, quiénes expresaron que “la experiencia de Argentina no es única ya que en las últimas dos décadas varios países latinoamericanos introdujeron reformas en sus sistemas de pensiones, incorporando programas de pensiones no contributivas con el propósito de combatir la pobreza y la desigualdad entre los adultos mayores. Estos programas tienen como objetivo extender la cobertura de pensiones a los individuos que no lograron completar los años requeridos de contribución a la Seguridad Social. En el caso de Argentina la reforma previsional benefició a más de 1,8 millones de mujeres”.

(http://www.cedlas.econo.unlp.edu.ar/wp/)

Ahora, el problema reside en que el gobierno de Cambiemos quiere abolir este derecho a pedido del Fondo Monetario Internacional (FMI)

Recordemos que uno de los objetivos del FMI es el sistema previsional y ya en 2017 se reformaron algunos artículos claves de la Ley, afectando a miles de jubiladxs. Dos años después pretenden poner fin a la moratoria, más conocida como “ley de jubilaciones de amas de casa” para quienes no tengan los 30 años de aportes, lo que implica no solo negar un derecho a quiénes han trabajado durante toda su vida de manera informal sino seguir apañando a quienes se han favorecido con ese tipo de trabajo.

Yendo a los datos duros:

– Las mujeres cobran en promedio un 25,2% menos que los varones.

– El trabajo informal tiene como protagonistas a las mujeres con un 37% de empleo no registrado.

– Un 94,7% de los trabajos domésticos en las casas particulares es hecho por mujeres, y en la mayoría de los casos no se realizan los aportes jubilatorios que obliga la ley.

– Según el INDEC las mujeres destinan 6 horas diarias en promedio a limpiar, cocinar, cuidas de lxs hijxs o de lxs adultos mayores, sin obtener ningún tipo de remuneración. Acá justamente hablamos de trabajo precario, vulnerado y no reconocido.

– Según datos de la Encuesta Permanente de Hogares, el 62% de las inserciones laborales asociadas al cuidado están ocupadas por mujeres, mientras que sólo el porcentaje restante, el 38%, ocupan a los hombres. Sin embargo, el 94% de las ocupaciones no asociadas al cuidado las realizan hombres y solo el 4% mujeres.

Cambiemos sin embargo se ha empecinado en vulnerar los derechos de las mujeres, por eso no es de sorprendernos que hayan expresado que “es injusto que la gente que contribuye reciba lo mismo que la gente que no contribuye”.

Claramente siguen sin entender o continúan haciendo la vista gorda al trabajo informal y no remunerado que las mujeres realizan tanto en casas particulares ajenas y propias durante la mayor parte de sus vidas.

El incremento de trabajos precarios y no registrados seguramente irá aumentando a medida que avance el ajuste que exige el Fondo.

Hay que esperar al 23 de julio que es cuando se pondría fin a esta Ley y salir a bancar los trapos por los derechos que son de todxs y para todxs.

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