Las mujeres ganan menos, pero pagan más

Por: Soledad Santalucía

En Argentina, la desigualdad de género no sólo se promueve en el ámbito laboral donde las mujeres ganan un 23% menos que los hombres, sino que también son víctimas del mal llamado “Impuesto Rosa” o “Pink Tax”. De este modo, los productos que son iguales para hombres y mujeres, son un 15% más costosos en la versión femenina.

Explicaciones, ninguna. Esta problemática es tendencia a nivel mundial. Recientemente un estudio realizado por la Universidad de California arrojó que las mujeres estadounidenses pagan hasta 1.351 dólares más al año por la versión femenina de productos idénticos a los que llevan los hombres.

Los artículos de perfumería, higiene personal, juguetes, farmacia y hasta útiles escolares son los productos en donde se evidencia el “impuesto de género”, un costo de 15,56% más, según un estudio de la Defensoría del Pueblo bonaerense dado a conocer hace pocos días.

El relevamiento se llevó a cabo en grandes supermercados, jugueterías, farmacias y comercios barriales de La Plata, y además se estudiaron precios en internet en las páginas web de las cadenas más conocidas, dónde se dio cuenta del sobreprecio que pagan las mujeres en productos similares a los que compran los hombres.

“Puntualmente, la diferencias se hace más notorias al analizar por rubro: en los lácteos, la diferencia es del 23,03%; en los de perfumería e higiene personal es del 20,23%; en los de farmacia, de 15,74%; y los infantiles, de 14,76%”, así lo determina el estudio.

En las farmacias esta desigualdad se evidencia en el ibuprofeno, cuya versión femenina resulta un 15,46% más cara que la versión genérica teniendo la misma función: analgésico, antiinflamatorio y antipirético.

Esta desigualdad en la góndola puede ser producto de una imposición en cuanto a los parámetros de belleza que se nos han impuesto a las mujeres durante décadas, por ende, las grandes compañías y franquicias determinan que las mujeres pagamos más por estar “bellas” y que los hombres simplemente no compran tan a menudo.

Los micromachismos escuchados desde la niñez afirman que las mujeres somos consumistas y bajo ese discurso los precios han asentado su valor. Consideran que no somos bellas sin maquillarnos, sin ir a la peluquería, sin comprar todos esos productos femeninos y, por eso, cuando vamos a comprar por gusto o por necesidad, nos vacían el bolsillo.

En Argentina, durante el año 2018 se presentaron dos proyectos de ley en el Congreso de la Nación con el objetivo de regular esta problemática.

Uno de ellos fue impulsado por Lucila Crexell, senadora nacional por Neuquén y el otro, creado por Cristina Fiore, senadora nacional por Salta, quien además propuso eliminar el IVA para todos aquellos artículos utilizados por el período menstrual. Sin embargo, al día de la fecha, los impuestos por género siguen vigentes.

Una máquina de afeitar orientada al público femenino cuesta hasta un 65,30% del valor pagado por los hombres; los desodorantes un 14,89%, y el shampoo tiene una diferencia del 12,69%.

https://www.defensorba.org.ar/

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