MENSTRUARTE: “Nos enseñaron que la menstruación es sucia, privada y secreta”

Instagram: Menstruarte_

Por: Soledad Santalucía

En el mundo, existen más de 5 mil eufemismos para hablar de la menstruación, según una encuesta publicada en 2016 por la aplicación de salud femenina Clue y la Coalición Internacional de Salud de la mujer, quiénes entrevistaron a 90 mil usuarixs de 190 países.

¿Cuántas veces escuchamos decir: “Me vino Andrés, el que viene una vez por mes”, “estoy en esos días” o “se hizo señorita”?

Además, los mitos en torno al período siguen vigentes en muchos países del mundo, por ejemplo: en Afganistán las niñas y mujeres no se bañan porque creen que perderán fertilidad; en Barbados las mujeres no usan tampones porque creen que te hacen grande la vagina; en México se cree que si toman jugo de limón “se les corta” la menstruación; y en algunas partes de África la llaman “La semana de la vergüenza”.

A menor escala, pero aún indignante, en Argentina también sigue siendo tabú menstruar. Y hasta pareciera que fuera un castigo, puesto que los productos de primera necesidad: toallitas, tampones y protectores tienen un impuesto elevado del IVA, sumado a que la brecha salarial entre hombres y mujeres es de un 27% menor, lo que impacta directamente en la economía.

En nuestro país se han presentado más de 12 proyectos de alcance nacional que buscan que estos reclamos se conviertan efectivamente en políticas públicas, los cuáles apuntan a tres ejes fundamentales: la quita del IVA a los productos de gestión menstrual para establecerlos como “de primera necesidad”, la provisión gratuita de éstos en instituciones públicas y comunitarias, y la investigación de estadísticas oficiales que esclarezcan la situación de la gestión menstrual. Sin embargo, hasta el momento, nada ha cambiado.

Siguiendo esta línea, desde Visibles charlamos con lxs pibxs de “Menstruarte”, un proyecto de la ciudad de La Plata que surge a principios de este año con la idea de crear contenido feminista desde el arte y la comunicación teniendo como principal objetivo resignificar conceptos y vivencias acerca de la menstruación.

“Estudiamos comunicación y a partir de las herramientas que tiene cada una nos propusimos de todo y allá vamos. Primero generamos las fotos, una amiga nos ayudo y nosotras con tempera y unas flores pusimos (y ponemos) el cuerpo. Escribimos y nos preguntamos siempre cosas nuevas que nos lleva a producir otros temas que también son tabúes como lo es la masturbación de vulvas (mal llamada masturbación femenina)”, explican Gina, Lurdes, Anabela, Sofía y Julia, creadoras de Menstruarte.

Además, contaron que lo que proponen es resignificar la menstruación y romper con el tabú que hay en la sociedad, ya que consideran que preguntarse por la menstruación genera un ruido que lleva a replantearse mil cosas más.

“El mundo esta lleno de tabúes, pero principalmente la palabra misma, nombrarla es darle el lugar que merece. La palabra indispuesta surge de estar enferma, de estar indispuesta para satisfacer las necesidades sexuales de los maridos.

La menstruación (en muchos casos) es una señal de no embarazo, y para el patriarcado una mujer no embarazada es una mujer incompleta y una mujer no madre es una mujer inservible. Nos enseñaron que la menstruación es sucia, privada y secreta y nosotras buscamos resignificarla”.

Nuestra sangre, que es roja y no azul. Qué es distinta en cada ciclo, en cada persona, en cada útero, en cada toallita, tampón o copa. Que varía según nuestra salud, nuestro tiempo, nuestra necesidad y la de nuestro cuerpo. Nuestro cuerpo. Que nos habla, que nos dice a través de nuestra ciclicidad qué nos hace falta. Reconocernos libres de las cadenas que nos han prohibido ser nosotrxs fuera del sistema que nos oprime”

(texto del Instagram de Menstruarte)

Actualmente, lxs pibxs comparten contenido a través de su cuenta de Instagram: Menstruarte, y reparten un fanzine en marchas y actividades feministas donde pueden interpelar a un público que no maneja redes sociales, el cuál habla de manera sencilla sobre la menstruación, de cómo es mal llamada, de donde surge y finalizan con una reflexión que invita a pensar.

“Nos paso muchas veces que personas grandes leían el fanzine y nos comentaban que nunca se habían cuestionado estas cosas”.

Por otra parte, intervienen algunas baldosas y espacios públicos con stencils que hablan de la menstruación y que tiene como fin que a alguna de las personas que lo lea le genere algo.

Para finalizar, contaron que hay cientxs de personas que menstrúan que no tienen acceso a productos tales como toallitas, tampones, etc, y es por ello que cuando participan de ferias piden que quienes se acerquen al stand de fanzines y stickers de Menstruarte, lleven donaciones de estos productos para que después sean repartidos en lugares donde no tienen la posibilidad de comprarlos.

– Si querés ayudar con toallitas, tampones, protectores o copas menstruales, comunicate con lxs pibxs de @menstruarte y acerca tu donación.

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