ONU Mujeres: Pese a los avances, la desigualdad de género persiste

FUENTE IMAGEN: Omar Lopez/ Unsplash

Esta semana ONU Mujeres presentó el informe “El progreso de las mujeres en el mundo 2019-2020: Familias en un mundo cambiante”, que detalla la situación respecto a la violencia contra las mujeres en todo el mundo: el 17,8 % de las mujeres, cerca de una de cada cinco, denunció haber experimentado una agresión física o sexual por parte de su pareja en 2018.

Dicho porcentaje es una media global de mujeres emparejadas con una edad comprendida entre los 15 y los 49 años, donde el mayor porcentaje de violencia de género se registró en Oceanía (sin Australia y Nueva Zelanda), con el 34,7 % (una de cada tres mujeres). Mientras que el menor porcentaje fue el registrado en Europa y Norteamérica, el 6,1 % (una de cada dieciséis).

Como su nombre lo dice, el trabajo constata la diversidad de familias existentes en el mundo y ofrece recomendaciones para garantizar políticas destinadas a responder a las necesidades, especialmente las mujeres y las niñas. Asegura que las familias son un lugar de “profunda inseguridad” para ellas y es también donde tienen más probabilidades de ser agredidas.

En cuanto a la desigualdad de género en general afirma que la autonomía económica de las mujeres en la mayoría de las regiones –que ha aumentado considerablemente- no evita que persista la desigualdad.

Por otra parte, ONU Mujeres calcula que 3 mil millones de mujeres y niñas viven en países en los que la violación en el matrimonio no está tipificada como delito, mientras que en 19 países las mujeres están obligadas por ley a obedecer a sus maridos. Alrededor de una tercera parte de las mujeres casadas que viven en países en desarrollo reconoce que tiene poca o ninguna capacidad de decisión sobre su propia salud.

En cuanto a la mujer y el trabajo, el informe destaca que la incorporación de las mujeres al mercado laboral mantiene una tendencia “significativa” al alza, pero detalla que hay dos factores que reducen su participación: el matrimonio y la maternidad.

Además, poco más de la mitad de las mujeres de 25 a 54 años de todo el mundo está económicamente activa – si bien la proporción se eleva a dos de cada tres en el caso de las mujeres solteras – una cifra considerablemente inferior al de los hombres casados, que se dispara hasta el 96% del total.

La ONU atribuye parte de estas desigualdades a la responsabilidad añadida que arrastran las mujeres en materia de trabajo doméstico y cuidados no remunerados —tres veces más que los hombres—.

El informe propone avanzar hacia un marco legislativo que tenga como prioridad la voluntad y el bienestar de las mujeres: para que puedan elegir cuándo y con quién casarse, divorciarse en caso de que lo requieran y acceder a los recursos familiares, entre otras cuestiones. A su vez plantea invertir en servicios públicos como educación y atención de la salud reproductiva.

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