Fútbol Femenino: La revolución de las pibas

Fuente: Twitter oficial de la Selección argentina

Por: Leticia Mendoza

Durante todo el mes de Junio se llevó a cabo el Mundial Femenino de Fútbol, organizado por la Federación Internacional de Fútbol Asociado, que congregó a 26 equipos de todo el Mundo. Nuestra selección tuvo una actuación destacable a pesar de haber quedado eliminada en primera ronda. Lejos de ser un fracaso, esta experiencia dejó una huella notable dentro de la historia de nuestro Fútbol, y servirá para pensar en un futuro prometedor.

Pero para entender por qué decimos que no fue un fracaso, es necesario contextualizar y hacer un repaso de todo lo que tuvieron que afrontar las chicas para llegar a esta instancia:

En 2017 el seleccionado volvió a entrenar luego de 2 años y medio de parate; sin cuerpo técnico, sin lugar donde entrenar, sin recursos. Sin dinero para viáticos ni hotel, jugaron un amistoso con la Selección de Uruguay y obtuvieron un resultado favorable.

Estos episodios, sumados a la realidad que cada jugadora experimentaba en sus clubes y trabajos, derivaron en un pedido formal de mejoras y soluciones a las autoridades pertinentes. Las jugadoras presentaron una carta a la Asociación del Fútbol Argentino, en la cual explicaban la situación que estaban atravesando y la necesidad de obtener ciertos recursos para fortalecer el desarrollo y crecimiento de la disciplina.

“Ninguna epopeya deportiva puede llevarse a cabo cuando quienes le prestan el cuerpo deben viajar el mismo día de la competencia entre las 4 y las 9 de la mañana y dormir en un micro hasta la hora del encuentro, tal como sucedió el 30 de agosto en ocasión del partido amistoso jugado en la ciudad de Montevideo”, resaltaban por entonces las jugadoras, poniendo como ejemplo la situación reciente que debieron enfrentar en el primer amistoso, luego de muchos años sin fútbol oficial.

En este contexto fueron a disputar la Copa América en Abril de 2018, sin demasiada preparación pero con la fuerte convicción de obtener ese preciado pasaje a Francia.

Nuestras pibas no pasaron desapercibidas durante esta competencia, ellas decidieron expresar su malestar por las condiciones de trabajo. En una foto grupal de carácter oficial hicieron el símbolo del famoso “Topo Gigio”, dejando a las claras su descontento por la falta de acompañamiento por parte de la AFA. “Queremos ser escuchadas, queremos mejores condiciones, viáticos, mejores canchas, más vestuarios”, eran algunas de las necesidades que planteaban nuestras jugadoras.

Con mucho amor propio, con fuerza y garra transitaron la primera ronda y lograron el acceso al cuadrangular final junto con Brasil, Chile y Colombia.

Brasil y Chile fueron los primeros clasificados luego de disputar la Copa América. La Argentina consiguió el tercer puesto, y accedió a jugar un repechaje frente a Panamá. Quedaban sólo dos partidos para llegar a Francia.

El primero de ellos en la Argentina, 11 mil almas se congregaron en el Estadio de Arsenal para vivir una jornada histórica, donde se respiró buen fútbol. Las pibas le ganaron a Panamá por 4 a 0.

Durante esa jornada, no faltaron los pañuelos verdes y el pedido por el “Aborto Legal” y la lucha frente al patriarcado. En las Tribunas sonaba :

“Y dale alegría, alegría a mi corazón

Una cancha disidente es mi obsesión

que entre todos los cuerpos gritemos gol;

un caño al patriarcado y la opresión.

Ya vas a ver

el fútbol va a ser de todes

o no va a ser.

Y sí, chabón

llevamos en los botines Revolución”.

Esta revolución que se contagia desde adentro del campo, es la revolución por la lucha de un fútbol más inclusivo.

En Panamá se consiguió un empate, que significó la clasificación y el pasaje a Francia luego de 12 años sin entrar a un Mundial.

Lo cierto es que, luego de esta clasificación, algo cambió: lograron obtener más espacios de entrenamiento, vestuarios y hasta consiguieron disputar una serie de amistosos. También participaron en la Copa de las Naciones en Australia, a pesar de haber cosechado tres derrotas, lo destacable es que pudieron sumar más minutos de juego y obtener cierto roce internacional de cara a la competencia más importante.

Fuente: Agencia AFP

RUGIERON EN FRANCIA

En el Mundial de Fútbol Femenino, la participación de nuestra selección tampoco fue silenciosa. A pesar de haber quedado eliminadas en primera ronda, nada hay para reprochar a estas valientes mujeres que dejaron todo en la cancha.

Nada fue fácil en este camino mundialista, y tampoco lo iba a ser la competencia misma. Japón, Inglaterra y Escocia fueron sus rivales en el grupo D.

El último partido frente a Escocia, fue todo Ovario y corazón. Las pibas que perdían 3 a 0, lograron remontar el encuentro a falta de 20 minutos, sellaron el 3 a 3 que quedará en la memoria de todxs aquellxs que seguimos el fútbol. Con este resultado, todavía había chances de pasar a la siguiente ronda. Pero el avance dependía de otros resultados, y no se pudo conseguir.

Lo cierto es que esta selección se fue del certamen pisando fuerte. El saldo es sumamente positivo, y eso se notó en su regreso a la Argentina, donde fueron recibidas por la calidez del público que las esperaba en el aeropuerto de Ezeiza.

Hay que destacar que esta revolución también llegó a las casa de lxs argentinxs. Los niveles de rating que se sucedieron en cada una de las actuaciones lo demuestran. Algo está cambiando, y esto debe seguir: hay que apoyar más a las pibas, hay que dejar jugar más y brindar más espacios inclusivos.

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