La marca de la gorra

Por: Camilx Cristal

Te miro y me pregunto

cómo mierda puede ser

que te hayas calzado

el uniforme azul.

Si vos meabas conmigo

en la puerta de la iglesia,

si nosotras grafiteabamos juntas

muerte a la yuta.

Explicame

porque no entiendo.

O no,

no me expliques mejor.

No quiero escucharte.

Pero no entiendo,

si vos te parabas de manos

cuando los ratis

nos gritaban lesbianas

y le choreabamos whisky caro

a tu viejo el comisario

y lo tomábamos en las vías del tren.

Y me decías

yo voy a estudiar veterinaria

y cuando termine vas a dejar a tu novio

y te vas a casar conmigo,

y me encajabas un beso

pero a escondidas

porque vos también tenías novio.

Y ser torta en el pueblo

no se hace

no se dice

no se cuenta.

Te miro y me acuerdo

de tu sonrisa cuando preguntaban

si éramos amigas.

Y me acuerdo de que me mirabas

y yo también sonreía.

Te brillaban los ojos,

llevabas una bala RIP

colgada en el cuello.

Es letal, como vos,

me decías.

Es que no entiendo

cómo puede ser

que tengas un arma legal

cargada en la cadera.

Yo tengo una navaja,

en qué momento

te cruzaste de vereda?

Se me congeló el cuerpo

cuando después de dos años

me dijiste en esa fiesta

que te habías metido a la escuela.

Y me enojé

claro

más vale que me enojé

y me di media vuelta

porque la traición duele

más que una piña en la jeta.

Y saliste atrás mio

con que pará,

que no te calentés

y yo que soltame

que no me digas nada

y todo el escándalo,

y la gente mirándonos,

y confirmando lo obvio,

y yo con lágrimas en los ojos

y vos diciéndome

pero pará boluda no ves que te quiero

y yo temblando de rabia.

Y qué mierda vas a hacer si mañana

tenés que disparar

y me tenés enfrente?

Y después de eso el silencio.

Te miro

y te juro

que de verdad

no entiendo

por qué me gatillaste.

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