La sexualidad y la libido frente a la cuarentena

Por: Soledad Santalucía

En tiempos de cuarentena obligatoria – sin fechas de cese definidas- , excluidxs de toda forma de contacto humano, al menos quiénes están encerradxs solxs, nos lleva a la pregunta, y la repregunta de, ¿qué pasa con la libido en estos días? ¿Baja o sube? ¿Pierde intensidad o se manifiesta con más fuerza? ¿Cómo mantener la privacidad conviviendo con otras personas que no son pareja? ¿Cómo tener encuentros sexuales íntimos sin tener contacto?

En ese sin fin de preguntas me encontré con un artículo de la Licenciada Dolores Rueda:

Leer nota acá.

Después de leer el texto surgieron más preguntas, ¿Qué pasa con los encuentros virtuales y la seguridad del contenido que se envía? ¿Somos conscientes de lo que estamos compartiendo o solo se hace caso al deseo contenido? ¿Cómo calmar la libido? ¿Cómo entablar conversaciones con un otrx que no es una pareja para exponer la necesidad de privacidad que se necesita?

Visibles charló con Rueda para profundizar un poco más en lo que ella describe a través de sus experiencias en el consultorio con sus pacientes:

“Hoy está habiendo un uso importante de la videollamada, de los audios, de las fotos para los encuentros virtuales. Como siempre nos topamos con el riesgo de difusión, que siempre estuvo pero que ahora es mucho más y puede poner en riesgo a la persona.

Creo que la videollamada está siendo un muy buen recurso para quiénes se animan, quieren o ya lo estaban usando antes porque es un encuentro en un momento acordado y no está grabado, digamos. Es el une con el otre. Sí me parece que es de mucho más riesgo estar mandando vídeos o fotos que sí pueden ser difundidas.

Esto corre para antes de la cuarentena cómo para ahora también porque realmente en terapia se ven muchos problemas que duran años con ese material difundido cuándo la relación se corta, o la persona con la que compartían este material tan personal y tan íntimo hace un uso que no es el pactado implícitamente. En ese sentido, es importante seguir cuidándose y con quién unx elije tener este tipo de encuentro”.

El deseo es una búsqueda constante de lo que gusta y no gusta, de lo que hace sentirnos en la cresta de la ola surfeando el placer o que nos puede dejar sin siquiera ganas, como explica la Licenciada “la libido tiene que ver con la singularidad de cada unx”.

Y expone una idea sobre el pasar de los días en casa: “Me parece importante que en este momento cada unx busque sus recursos personales. A medida que la cuarentena sigue extendiéndose se puede pasar por distintas fases, quizás en un principio una persona que tenía un deseo sexual alto puede quedar paralizada, desconcertada y con miedo, a medida que la cuarentena se alarga se vuelve a conectar con esto. Algunxs eligen volver a rutinas sexuales o de todo orden para continuar con su vida y calmar ansiedades de todo tipo”

Rueda explica que hay diferencias de la libido entre personas de Capital y Gran Buenos Aires con respecto a algunas provincias o ciudades más alejadas. Hay diferencias en los lugares socioeconómicos altos, medios y bajos. En ambos casos pasan las dos cosas, en una la libido se dispara, incluso podemos pensar que, hasta compulsivamente, y en otra baja.

Para ampliar un poco este concepto es importante entender que “la sexualidad en general es considerada como una construcción social, relacionada con las múltiples e intrincadas maneras en que nuestras emociones, deseos y relaciones se expresan en la sociedad en que vivimos, donde los aspectos biológicos condicionan en parte esta sexualidad, proporcionando la fisiología y morfología del cuerpo las condiciones previas para esta construcción.

La sexualidad de cada unx de nosotrxs emerge y existe en un contexto cultural, influenciada por múltiples variables, tales como: psicológicas, edad, socio económicas, sexo biológico, rol de género, etnicidad, por lo que es necesario un amplio reconocimiento y respeto de la variabilidad de formas, creencias y conductas sexuales relacionadas con nuestra sexualidad.”

La edad, como dijimos, es una variable importante, por lo que quienes nunca tuvieron acceso a redes sociales han comenzado a incursionar por otros caminos abriendo el abanico de comunicación, así cómo sucedió en la década de los sesenta cuando el teléfono dejó de ser un artículo de lujo y su instalación comenzó a generalizarse por todos los hogares, aunque las limitaciones también existían ya que, si querías hablar por teléfono, y como cada casa tenía solo uno, había que esperar el turno. Sesenta años después el avance de la tecnología permite no solo hablar cuando se quiere, sino compartir, leer, navegar, sacar fotos y conectarte con un otrx, no importa donde esté.

“También hay sorpresa porque mucha gente que no es tecnológica se empieza a animar a incurrir en Internet y a probar cosas nuevas que nunca hubiera imaginado, atravesando prejuicios y barreras”, explaya Rueda.

La vivienda es otra gran variable en la sexualidad y la libido en épocas de cuarentena, ya que quiénes viven con xadres o amigxs pueden sentir que su privacidad está siendo invadida.

¿Cómo pedirle a un otrx que se retire del encuentro íntimo que quiero establecer mediante el celular o la computadora?

“A veces cuando se comparten cuartos depende de cómo es cada vivienda, creo que en este momento hay que hacer pedidos de cuarto. Me pasa mucho con las sesiones, que tienen que pedir por favor que se retiren y se respete la privacidad, que se alejen un poco, que pongan música para sentir que nadie les va a escuchar.

Otra modalidad que ha aparecido es el auto, es como una nueva habitación de la casa donde tienen su sesión psicológica o sexológica, o sus encuentros virtuales o sus charlas íntimas por fuera de la convivencia”, explica.

Y agrega que “Otra cosa interesante es que se empiezan a concordar pactos entre lxs xadres separadxs que tienen un hijo o hija adolescente, y se estaban viendo con alguien.

´Bueno, vos te vas a lo de tu novix, y mi novix viene para acá´.

Se hacen pactos nuevos entre xadres e hijxs que están en relaciones por fuera de la convivencia, para afrontar esta segunda o tercer cuarta parte de la cuarentena. Son conversaciones que nunca se pensaron que se iban a dar porque es como exponer que les xadres siguen teniendo sexualidad y que a veces no se piensa”

¿Pero qué sucede con las parejas ya establecidas que comparten una casa y la cuarentena?

Rueda dice que se empezaron a dar conversaciones incómodas pero necesarias con las parejas estables, lxs que conviven tienen muchos roces porque no estaban acostumbradxs a tener tantas horas juntxs, tan pegadxs. Empiezan a haber conversaciones de mucha honestidad que, si se aprovechan, las parejas pueden salir fortalecidas. Pero hay que animarse a correr estos riesgos, de animarse a ver qué cosas nos pasan cuando convivimos 24hs con un otrx. Creo que de esta crisis muchos van a salir fortalecidxs y otrxs no tanto, se provocaran más rupturas, o decisiones que estaban por tomarse hace tiempo y no se tomaban. Pero lo que es seguro es que va a acelerar procesos.

Para finalizar expondremos una idea sobre la masturbación, quizás obvia para muchxs, pero que puede resonar en otrxs: LA MASTURBACIÓN – principalmente la femenina – sigue siendo un tabú en muchas sociedades, personas y hogares, por lo que también se van a repensar nuevas formas de convivir con el cuerpo.

“Esta situación que estamos viviendo a nivel país y mundo, llevan a que los encuentros sexuales se intensifiquen o se terminen por dormir. Sin ninguna duda en algunas personas se van a notar cambios” concluye Rueda.

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