El gobierno porteño planea mudar la escuela Media N°2, cerrar la primaria N°16 y aumentar la población de la N°15, en el DE 14. El plan comprende el cierre de cursos en distintos distritos, dejando docentes y aulas con más estudiantes. La comunidad educativa se empezó a organizar ante un tema invisibilizado que avanzó en pleno proceso electoral.

Por Daniela Tagliafico
En las últimas semanas la educación pública encuentra una puerta de entrada a los medios de comunicación ante un hecho de violencia: Una docente es ferozmente atacada por una madre en la Escuela Primaria Nº 84 del municipio de San Martín. En el mes de julio, el diario Perfil tituló: “La madre y la abuela de un alumno fueron detenidas por clavarle una lapicera al director de una escuela en La Boca”. Hay ciertos criterios de noticiabilidad, como la novedad o la curiosidad que conlleva unir en el mismo párrafo “violencia” y “educación” que los traen a los titulares de portales, radios y tv. El rol de esos medios no es menor: “Los medios masivos tienen una gran responsabilidad social porque son el espacio de acceso a la información de interés público. Conocer la información local y global posibilita la organización de la vida cotidiana, privada y pública, la constitución de la opinión y la participación ciudadana”, explica Martini (2007)[1]
La violencia económica, social y simbólica que se acrecienta en los barrios encuentra sus expresiones en todos los escenarios posibles, y las escuelas, que años atrás parecían ser espacios blindados hoy son permeables al estallido social. Sin embargo, cuando las victimas de esos hechos de violencia, los trabajadores docentes, son convocados por los medios a analizar la situación emergen todas problemáticas reales de la educación pública, las que viven a diario más allá de criterios noticiables: docentes empobrecidos, deterioro de la infraestructura escolar, estudiantes en situaciones de vulnerabilidad social, políticas educativas impartidas sin consenso con la comunidad educativa y aulas superpobladas.
En este contexto, el gobierno de la ciudad de Buenos Aires que año tras año asiste a un déficit en la asignación de vacantes para los niveles inicial y primario, decide profundizar la crisis.Comunicó sobre el cierre de grados a siete escuelas primarias del distrito escolar N°15, seis del N°7 y se estima el mismo plan en instituciones de al menos cinco distritos más. En septiembre se conoció además la decisión de cerrar la escuela N°16 del DE 14 Fray Justo Santa María de Oro. Esto último movilizó tanto a la comunidad de la escuela como a gremios y legisladores.
“En la Comisión de Educación que integro hubo muchas protestas de familiares y docentes por el cierre de cursos, incluso el cierre de escuelas. El cierre de escuela Fray Justo fue un tema muy conmocionante, porque hasta ahora no hubo una escuela que directamente cierre. No es ya un curso, sino toda la escuela”, dijo Gabriel Solano, legislador porteño por el FIT (Frente de Izquierda de los Trabajadores), Partido Obrero. Luego de esas denuncias, la comisión tuvo una reunión con la ministra de Educación Mercedes Miguel: “El panorama que presentó el Gobierno es preocupante, porque ellos dicen que hay, entre el ciclo inicial y primaria, aproximadamente unos 450 cursos que tienen menos de 10 alumnos y serían, por lo tanto, susceptibles de ser cerrados. Alegan una caída de la natalidad, que si bien no se la puede negar, también es cierto que siguen subsidiando la educación privada, cuando se puede invertir ese dinero en la educación pública para atraer una demanda”, explicó Solano.
Esa baja en la tasa de natalidad es registrada desde hace ya cuatro décadas a nivel mundial, pero en particular en nuestro país se comenzó a acrecentar desde el año 2015. Según el informe “Natalidad y educación en Argentina. Perspectivas a futuro” de la Dirección Nacional de Población del año 2025, Argentina es el país que tuvo mayor reducción porcentual de nacimientos de Latinoamérica en la última década: Bajó un 43% entre 2014 y 2023.
Sin embargo, esa disminución, puede verse como una oportunidad, tal como señala Vanesa Gagliardi, parte de la comisión directiva del sindicato ADEMYS y legisladora porteña hasta diciembre de 2023: “Para nosotros no necesariamente es una baja de matrícula porque la realidad es que muchos cursos estaban hacinados. Buscar siempre que los cursos tengan arriba de 30 estudiantes es un problema educativo, hace al hacinamiento y a la calidad educativa. Pensar cursos con menor cantidad de estudiantes, es algo que venimos exigiendo justamente para poder acompañar mejor las trayectorias educativas”.
Lo expresado por Gagliardi, coincide con la observación que hace Roxana Perazza, Licenciada en Ciencias de la Educación, Directora general del Derecho al Desarrollo Humano de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires y secretaria de Educación de la Ciudad de Buenos Aires entre 2003 y 2006. Perazza confirma que recibieron denuncias sobre cierres por parte de padres y considera que ante una baja de matrícula la decisión no debe ser el cierre “la opción para mí es pensarlo como una oportunidad para pensar otras formas de escuela, para repensar la escuela y poner a prueba otras hipótesis de trabajo para la escuela primaria y para la escuela de nivel inicial”.
Un club, una mudanza y un cierre
Tadeo egresó de la de la Escuela Nº16 DE14 “Fray Justo Santa María de Oro”, una institución con 108 años de historia en La Paternal. Su hermano Benjamín recién terminó 5to grado y probablemente no pueda graduarse en la misma escuela que su hermano y su papá. “Es una escuela chica, con pocos alumnos, pero es como una familia. Es una escuela con maestros con los que se puede contar, que están atentos a los chicos, que tiene muchos chicos con CUD -certificado único de discapacidad- y esos chicos a su vez tienen sus acompañantes”, dijo Valeria Francese, mamá de Tadeo y Benjamín. Y expresó: “El día en que nos dieron la noticia del cierre disfrazado de fusión de la Fray Justo nos pegó muy fuerte”.
El jueves 21 de agosto “se acercaron los funcionarios del Ministerio de Educación, el señor Rodrigo Stanczak, director general de Educación Primaria y la directora general de Educación de Gestión Estatal, Nancy Sorfo, a notificarnos verbalmente de este cierre, a decirnos que la escuela se iba a fusionar con otra escuela”, contó Lucia González, docente de la Fray. Esa otra escuela es la número 15 del mismo distrito, denominada República de Mendoza, que también se verá afectada al aumentar su población. Existe una tercera escuela del mismo distrito a la que sacarán de su espacio: la escuela media N°2 que funciona hasta ahora bajo las tribunas del Club Argentino Juniors, gracias a la Ley 2622 del año 2008 que le cedía en comodato el espacio al ministerio de Educación de la ciudad hasta el año 2100 a cambio de la condonación de una deuda impositiva del club con la ciudad.
¿Cómo es posible esa mudanza con esta esta normativa vigente? Modificándola. Bajo el Expediente 2885-P-2025 en la última sesión de noviembre, sin pasar por la comisión de educación y con tan solo los tres votos en contra – de los legisladores del FIT- se modificó el artículo 4 de la citada ley que ahora dice: “el Ministerio de Educación del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la Asociación Atlética Argentinos Juniors podrán suscribir un nuevo convenio”.
Previamente, el 03 de noviembre el Ministerio de Educación de la ciudad a través de la resolución Nº 1452/MEDGC/25 aprobó la fusión de las escuelas N°15 y N°16 argumentando que “en los últimos años se ha identificado, en el ámbito de toda la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, una tendencia sostenida a la disminución progresiva de la matrícula escolar, fenómeno que presenta una incidencia significativa en el Distrito Escolar N°14”. El mismo argumento mantuvieron los funcionarios que el 12 de noviembre acudieron a audiencia pública tras un amparo presentado por damnificados de las tres escuelas en cuestión. Alejandra Gurgo, Directora de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Educación, habló de un “reordenamiento de la red escolar” ante el juez de primera instancia Guillermo Scheibler. Lo que el Ministerio presenta como una fusión y para la comunidad escolar es un cierre ignora además que en ese mismo espacio de La Fray funcionan otros niveles de formación. “En nuestra escuela funcionan tres niveles, inicial, primario y adultos. Y en adultos está la primaria para adultos, y además tienen cursos como inglés, arte, tejido, computación. Hay cursos destinados al mundo adulto, a la población adulta, a partir de los 14 años cumplidos”, cuenta González. Y agrega: “Las tres modalidades de la escuela están afectadas por esta decisión. El ministerio no pudo resolver la situación del desalojo de la escuela N°2 de otra manera que no sea provocando el cierre, porque dicen que no hay otro espacio posible”. El tema de los espacios es una cuestión sensible en estos momentos donde la ciudad está tendiendo a una oferta de jornadas completas o extendidas, pero sin adecuación de espacios. Desde Ademys, Glagliardi fundamenta que “el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires tiene muchos edificios ociosos que se podrían destinar a ese fin, como una primera salida rápida. En lugar de hacer eso, compulsivamente empezó a convertir las escuelas de jornada simple en jornadas completas. Escuelas que no tienen ninguna infraestructura como para poder sostener la educación y la vivencia de las infancias en doble turno”.
Por su parte, Patricia Pines, docente e integrante del Colectivo “Educación Pública para Todxs”, resaltó que “esta nueva gestión de Jorge Macri ha profundizado una política de cierre, de vaciamiento, de privatización sobre el nivel primario. Hubo, desde marzo hasta ahora, la amenaza de cierre de más de 200 grados en distintas escuelas de todos los distritos, y vienen cerrando sistemáticamente en todos los distritos escolares las escuelas de jornada simple”.
El pasado viernes 12, en la Mesa de Condiciones laborales convocada por y en el ministerio de Educación, el gobierno les confirmó a los gremios que avanzarán en el cierre de cursos en varios niveles. Sin embargo, “no dieron ninguna lista ni precisión al respecto”, confirmó Gagliardi.
¿Cualquier escuela para cualquier niñe?
En diciembre de 2024, a través de la Resolución Nº 2693/MEDGC/24 la ministra de Educación Mercedes Miguel aprobó la obligatoriedad de la jornada extendida para 6to y 7mo grado con el proyecto que denominó “Jornada Extendida Aprende (+)”. Esta medida fue muy cuestionada desde distintos sectores de la comunidad educativa ya que, si bien la extensión de la jornada puede suplir o emparchar una demanda históricamente insatisfecha de escuelas de jornada completa en la zona sur, la obligatoriedad en los últimos grados elimina la opción de jornada simple que muchas familias optan, algunas por convicción y otras por necesidad de hijas e hijos por ejemplo con algún tipo de discapacidad que requiere de terapias a contraturno. “Estamos en contra del cierre de las escuelas de jornada simple. Si bien son necesarias las escuelas de jornada completa porque, lamentablemente, la clase trabajadora tiene que trabajar cada vez más horas por sueldos cada vez más paupérrimos y muchas familias nos vemos impulsadas a estar muchas horas fuera de casa y, por lo tanto, a la institucionalización cada vez más temprana y más extensa de las y los niños, lo cierto es que también hay muchas familias que intentan resistir ese modelo”, indica Pines. La jornada simple permite otras experiencias en la infancia como acceder a institutos vocacionales de arte, deportes, club de ciencia o infinidad de talleres que abren posibilidades de contacto y vínculos con otres. “Todas esas instituciones quedan en riesgo de cerrar también porque se quedan sin población que tenga tiempo libre a contraturno”, reflexiona Pines.
Por otro lado, entre las problemáticas de las políticas educativas que viene implementando la ciudad resuena las vinculadas a la inclusión educativa. Según Perazza, “hay que repensar un poco mejor qué implica incluir efectivamente a chicos y chicas con alguna discapacidad en las escuelas de nivel, esto quiere decir en una escuela primaria o en una escuela de nivel inicial. Creo que eso es una deuda. Hay muchos chicos y chicas que no encuentran allí una propuesta de trabajo que los contemple y los acompañe”. La especialista alerta sobre el riesgo de hacer “como si”: “Hacer como si todos estuvieran incluidos y en realidad no tienen un acompañante, no tienen una propuesta curricular ad hoc para ellos, la maestra o el maestro no puede hacerse cargo de trabajar con ellos”.
Pines observa han cerrado escuelas de educación especial transfiriendo toda esa matrícula a la escuela común sin inversión. “Hay un discurso demagógico de inclusión, derivaran toda la matrícula de esa población a las escuelas comunes y que la maestra le ponga voluntad y se arregle”, dice la referenta de “Educación Pública para Todxs”.
La misma problemática la observa desde el lado gremial Gagiardi: “El gobierno se llena la boca hablando de la inclusión en las escuelas y sin embargo cierra las que son fundamentales para aquellas infancias que necesitan ser más contenidas y necesitan tener un tratamiento especial”.
El drama de las familias sin vacantes
El colectivo “Educación Pública para Todxs” estima que cada años solo en la Ciudad se quedan fuera del sistema educativo entre 7.000 y 12.000 niños. Desde hace una década esta organización trabaja presentando recursos de amparo para las familias que quedan sin vacantes principalmente en el nivel inicial. Es importante aclarar que la ciudad Autónoma de Buenos Aires en el artículo 24 de su Constitución asume la responsabilidad de asegurar y financiar la educación a partir de los 45 días de vida hasta el nivel superior. “Lo primero que ellos hicieron fue ir vaciando la base de la pirámide del sistema que es el nivel inicial”, explica Pines.
El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires “se ha dado una política de vaciamiento de las escuelas públicas y en muchísimos casos ni siquiera las promociona, no hay una política de contarle al barrio qué escuelas existen. Complejizó muchísimo la inscripción a las escuelas públicas mediante la inscripción online”, dice Gagliardi. Y explica: “Entonces muchas familias ni siquiera terminan en la escuela que eligieron, porque tienen problemas para cargar los datos y eso el gobierno no lo ha facilitado”.
María Teresa Torrealba y Paula Gulman refieren a las inscripciones online en “Experiencias que favorecen la inclusión educativa” (2022)[2], en términos de exclusión: “La inscripción online supone familias con acceso y dominio de los recursos tecnológicos imprescindibles para acceder a una vacante en el sistema educativo público estatal”.
“En lista de espera” (2025) documental de Mariela Di Naro y Victoria De Michele expone esta problemática y cómo afecta principalmente a las mujeres. Las mujeres son, en general, las que terminan relegando el desarrollo profesional ante la necesidad de cuidados. La falta de vacantes en los primeros años de las infancias impacta no solo el desarrollo socioeducativo de las y los niños sino a todo el entramado económicos, social y emocional de la familia. Un niño o niña sin escuela es una familia un poco más pobre y una sociedad un poco más desigual. “Si vos tenés que trabajar y te dejan en lista de espera, empieza el ciclo lectivo y no te dieron vacante, vas a pagar el uniforme y la cuota y vas a tratar de escolarizar en una escuela privada. Entonces, así se fue achicando esa base que fue el nivel inicial, cerrando salas, achicando las jornadas”, relata Pines.
Hablemos de plata: El presupuesto educativo
El presupuesto de la Ciudad de Buenos Aires para 2026 supera los $17,3 billones y según afirmó el Jefe de Gobierno Jorge Macri en su cuenta de X el 28 de noviembre “Educación continúa siendo el área con mayor presupuesto, con el 20% del total”. Sin embargo, tanto legisladores opositores como analistas económicos desglosaron y desmitificaron esa supuesta apuesta sobre la educación.
Mercedes Trimarchi, legisladora porteña por el FIT-Izquierda Socialista, resalto que en los porcentajes “hay una trampa interesante porque primero que no es el 20%, es el 18%, es una trampa de cómo lo administran, pero a la vez es un presupuesto que lo calculan con una inflación del 10% y un dólar a 1.420, para todo el año que viene, cuando en realidad la proyección de la Ciudad de Buenos Aires y la inflación para este año es del 35%”.
Comparativamente con el año anterior, desde el Centro de Economía Política (CEPA) observan “una reducción del presupuesto del Ministerio de Educación de 3,5% pero que se suma a una baja desde el 2023, todos los años se observó una baja”, indica Juan Pablo Costa, Sociólogo especializado en Economía y analista del CEPA. Costa remarca que se trata de una baja importante dado que es un ministerio que tiene un componente de gastos fijos muy alto (como ser mantenimiento de edificios o salarios), por lo cual “no es un ministerio fácilmente ajustable”. En el informe del centro se destaca que Educación acumula un ajuste de casi 13% desde 2023 (casi $500 mil millones).
En el desglose encontramos un recorte en infraestructura escolar del 11,2% ($10 mil millones), en Servicios a las Escuelas y Asistencia Alimentarias del 4,5% y una caída del 11% para cooperadoras escolares y 5% a becas Estudiantiles.

Gagliardi, por su parte, pone el foco en la subejecución del presupuesto y Trimarchi en los gastos que corren para el área educación, pero a los que no les encontramos fines educativos como el destinado a la huella digital para los y las docentes. “Es un gasto completamente innecesario, que tiene solamente el fin de generar la idea de persecución, disciplinamiento a las maestras”, marca Trimarchi. Y afirma que además, “hay un corrimiento de lo público hacia lo privado, fomentado e incentivado por el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires”. Una ciudad donde más del 50% de la población de educación primaria opta por la gestión privada.
La comunidad organizada y la oportunidad de una educación de calidad
“Da mucha bronca que le digan fusión, cuando sabemos que no es real”, subraya Francese. Por su parte, Gagliardi afirma: “El gobierno habla de fusión pero no abrir las inscripciones implica sencillamente que una escuela cierre, con eso se pierde la identidad del barrio, la matrícula. Cada escuela tiene su proyecto, su identidad, eso arraiga la comunidad educativa, entonces es un problema enorme”. Francese contó que la mayoría de los alumnos del colegio tienen papás, tíos o abuelos que fueron a esa escuela, que egresaron de esa escuela y que “les encantaría poder egresar de ahí también, como lo hicieron todos sus familiares”. Familias con generaciones educándose en la misma institución del barrio de La Paternal.
“Cambian a los pibes de escuela compulsivamente, como si fueran muebles, ¿no? Como si, en vez de pertenecer a una institución, a un grupo, conocer a un equipo docente, se los pudiera mudar como si fueran objetos, de un edificio a otro”, expresa Pines. Y enfatiza: “Realmente es un nivel de crueldad inusitado, nunca visto, y sumamente alarmante, así que estamos movilizados y movilizadas”. Desde el momento en que inició el conflicto tanto docentes como familias, gremios y organizaciones han estado en asamblea permanente, jornadas de lucha, semaforazos, abrazos y festivales. El cierre de una escuela o de grados “son más chicos adentro del aula, pero no es que va a haber dos maestras, es una sola maestra con más chicos adentro del aula. Lo cual atenta directamente contra la calidad educativa, la atención que una maestra puede hacer y el recorrido pedagógico”, dice Trimarchi.
En este informe, en las interconsultas con las y los diversos referentes, una idea apareció una y otra vez, y aunaba los distintos discursos de manera consistente: la oportunidad de incorporar la pareja pedagógica. Ante las bajas de matrículas en algunas escuelas, los cierres de grados no contemplan esta posibilidad a priori. “La idea de pareja pedagógica se ancla en la noción de que son dos que están dando clase, pensando la clase y acompañando a los chicos y chicas, esa es una buena opción”, indica Perazza. Según la especialista, esto permite acompañar, mirar y enseñar de manera más efectiva cuando son dos. Sobre este punto también se refirió Gabriel Solano: “Ahora podríamos tener, no solamente más docentes, equipos pedagógicos y parejas pedagógicas de los cursos, sino también equipos de orientación vocacional, asistencia pedagógica, muy importantes para una mejora de la calidad. Desde hace muchos años, el Gobierno de la ciudad viene atentando de distintas formas contra el sistema educativo público, laico, gratuito y estatal”. Desde la comunidad de la Fray junto al gremio docente aseguran que seguirán batallando contra el cierre.
[1] Martini, S. (2007). La prensa gráfica argentina: reflexiones sobre la calidad periodística,
la información “socialmente necesaria” y la participación ciudadana en las agendas sobre
el delito en Periodismo de calidad: debates y desafíos, Congreso organizado por el Foro
del Periodismo Argentino (FOPEA), Buenos Aires: La Crujía
[2] Torrealba María Teresa y Paula Sofía Gulman. Experiencias que favorecen la inclusión educativa: Cuando el aprendizaje se construye en el interjuego de voces Lúdicamente, Vol. 11, N°22, Año 2022. Mayo-Septiembre 2022, Buenos Aires (ISSN 2250-723x). Este texto fue recibido el 01 de abril de 2022 y aceptado para su publicación el 01 de julio de 2022.